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Alemania adelanta cinco años su objetivo de neutralidad climática: cero emisiones en 2045

jueves, 13 de mayo de 2021 | Mitigación

 

Alemania se ha tomado en serio la advertencia que le hizo hace unos días su Tribunal Constitucional. La Ley de Cambio Climático, aprobada en 2019, es poco ambiciosa y traslada a las generaciones futuras la carga de los efectos perniciosos del cambio climático, concluyeron los jueces en una sentencia histórica para la protección del medio ambiente. La canciller, Angela Merkel, reaccionó en cuestión de horas dando la razón al tribunal y anunciando una modificación de la ley. El primer paso se ha dado este miércoles. Alemania va a adelantar cinco años uno de los objetivos más ambiciosos: la neutralidad climática, es decir, emitir solo la cantidad de gases de efecto invernadero que la naturaleza sea capaz de absorber, según el borrador aprobado por el Ejecutivo. Hasta ahora Alemania, como la Unión Europea, se había marcado esa meta para 2050. La nueva ley, que saldrá adelante en cuestión de semanas gracias a la mayoría de los partidos del Gobierno en las dos cámaras legislativas, fijará que esto suceda en 2045.

El objetivo intermedio de reducir las emisiones contaminantes para 2030 (tomando como referencia los índices que existían en 1990) también es mucho más ambicioso que el que pactaron recientemente los 27 para incluir en la futura ley climática europea. Alemania prevé que el recorte sea del 65% frente al 55% acordado con los socios europeos y así figurará en la ley alemana. El anuncio del Ejecutivo de Merkel se produce tras la reprimenda del Constitucional, pero también en plena precampaña electoral, a poco más de cuatro meses de unos comicios a los que por primera vez en 16 años no se presenta la canciller y en los que los sondeos pronostican un muy buen resultado para los Verdes. La lucha contra el cambio climático es una de las cuestiones centrales de la campaña de todos los grandes partidos alemanes.

“Con esta ley, estamos creando más equidad intergeneracional, mayor certeza en la planificación y una acción climática decidida que no ahoga a la industria, sino que la reestructura y la moderniza”, señaló la ministra de Medio Ambiente, Svenja Schulze, en una rueda de prensa tras la reunión del Ejecutivo. Schulze explicó que la reducción de las emisiones hasta 2030 tendrá que ser asumida principalmente por el sector energético y el industrial, los mayores emisores de gases de efecto invernadero. El fomento de la energía renovable tendrá un papel central en la nueva estrategia, apuntó, porque es la tecnología que debe reemplazar cuanto antes a los combustibles fósiles.

Alemania ha logrado reducir sus emisiones más de un 40% con respecto a 1990. En valores absolutos, la mayor economía europea emitió el año pasado 722 millones de toneladas de CO?, 80 millones menos que el año anterior, pero se atribuye a la pandemia al menos dos terceras partes de ese descenso. Por primera vez en su historia, el país produjo más electricidad a partir de energía eólica que de carbón el año pasado, después de varios ejercicios en los que esta fuente de energía contaminante repuntó como consecuencia del apagón progresivo de la energía nuclear.

Alemania ha decidido no esperar a que se implementen los acuerdos decididos en el Consejo de Europa y adelantarse aprobando su propia ley. Los ajustes, de ser necesarios, podrían hacerse más tarde, señaló un portavoz del ministerio de Schulze. No se puede perder tiempo en la lucha contra el cambio climático, subrayó en varias ocasiones la ministra durante su comparecencia. Los objetivos que se marca Alemania son más ambiciosos que los de los 27, pero sigue estando a la cabeza el Reino Unido, que recientemente anunció un 68% de reducción para 2030 y un 78% para 2035. El Ejecutivo de Boris Johnson tiene previsto fijar esos compromisos por ley este mes de junio.

La nueva ley del clima alemana se propone preservar y expandir sumideros naturales de gases de efecto invernadero, como bosques y turberas, necesarios para compensar las emisiones de la ganadería y de ciertos procesos industriales. La mejora tiene que estar lista para 2050, de forma que esos sumideros ayuden a secuestrar más gases de efecto invernadero de los que emite el conjunto del país. La norma prevé que el Consejo de Expertos en Cambio Climático que asesora al Gobierno presente un informe cada dos años para evaluar los avances en la consecución de los objetivos.

La legislación va acompañada de un presupuesto de 8.000 millones de euros que entre otras cosas servirá para financiar las mejoras en la eficiencia energética de los edificios. Una novedad de la nueva norma será que los propietarios de los inmuebles deberán asumir la mitad de los costes que genera el consumo energético de los hogares, porque son ellos los que deciden qué reformas se hacen en las casas, por ejemplo, el tipo de calefacción que se instala. “La Ley de Cambio Climático establece el marco para los próximos años y décadas”, señaló Schulze. “No se trata de objetivos numéricos, sino de cómo queremos vivir nuestras vidas en el futuro, cómo queremos producir bienes, generar calor y viajar. Esto afecta a muchas áreas políticas. En el futuro, todos los ministerios tendrán que ser ministerios del clima”, añadió.

 

Fuente: El País