Factor

Capa de ozono, en camino a la recuperación

lunes, 16 de septiembre de 2019 | Mitigación

Gracias a la protección de la capa de ozono se han reducido 135 mil millones de toneladas de emisiones acumuladas de CO2, entre 1989-2013. Esto como un efecto colateral del cumplimiento del Protocolo de Montreal, un acuerdo ambiental de ratificación universal. Su objetivo: la eliminación del uso de sustancias que agotan la capa de ozono, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Este año el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono es un reconocimiento a “32 años de recuperación”. También un recordatorio de que el trabajo coordinado de las naciones puede alcanzar las metas propuestas.

32 años de trabajo coordinado

En 1985, una investigación de British Antarctic Survey advirtió de manera temprana un adelgazamiento de la capa de ozono. El adelgazamiento de esta capa se debía al uso común de productos químicos para la refrigeración, los solventes químicos y la extinción de incendios.

Los gases emitidos por estas sustancias agotan la capa de ozono y todas están reguladas por el Protocolo de Montreal. Este ha sido diseñado para reducir la producción y el consumo de estas materias, con la finalidad de eliminarlas.

En 1994, la Asamblea General de las Naciones proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, para conmemorar la firma del Protocolo de Montreal en 1987.

Protocolo de Montreal

El Protocolo de Montreal es producto de la Convención de Viena para la protección de la Capa de Ozono, firmada por 28 países en marzo de 1985. El ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, lo consideró el acuerdo internacional más exitoso.

Y es que para el 16 de septiembre de 2009 tanto el Convenio de Viena como el Protocolo de Montreal se convirtieron en los primeros tratados de la ONU con ratificación universal.

Gracias a esto, se ha logrado la disminución paulatina de las sustancias que causan la reducción de la capa de ozono. Así se tiene un impacto positivo para este tipo de oxígeno que se encuentra en la estratosfera terrestre.

Para finales de 2018, la ONU daba buenas nuevas con respecto a este problema global. Desde el año 2000, la capa de ozono se ha recuperado a una tasa de 1%-3%. Por tanto, de seguir este ritmo se puede recobrar el ozono en las próximas décadas:

  • 2030, hemisferio norte y latitudes medias.
  • 2050, hemisferio sur.
  • 2060, regiones polares.

El ozono un oxígeno muy especial

El ozono es una sustancia compuesta por tres moléculas de oxígeno (O3). Se encuentra en la estratosfera, una de las cinco capas de la atmósfera terrestre, entre 10 y 35 km aproximadamente de la superficie del planeta.

Sin la presencia de esta sustancia en la atmósfera aumentaría el riesgo de altos niveles de radiación ultravioleta. En consecuencia, habría una mayor incidencia de cáncer de piel, cataratas oculares y afección en los sistemas inmunológicos. Además de influir negativamente en las cuencas hidrográficas, las tierras agrícolas y los bosques.

Para enero de 2019, entró en vigor la Enmienda de Kigali. Según ONU Noticias, esta enmienda podría frenar el aumento de la temperatura global hasta 0.4º C.

El acuerdo contempla que en los próximos 30 años se debe reducir en más de 80% la producción y consumo de hidrofluorocarbonos (HFC). Estos son los que se utilizan en los aires acondicionados, pues aunque no debilitan la capa de ozono, sí tienen un efecto invernadero.

 

Fuente: Cambio16