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¿Cómo estabiliza nuestro clima el «carbono de los peces»?

martes, 13 de noviembre de 2018 | Adaptación

En septiembre, la Comisión Ballenera Internacional, durante su 67 reunión, celebrada, en esta ocasión, en Brasil, aprobó dos resoluciones que reconocían el valor de las ballenas en el almacenamiento de carbono y su papel en la mitigación del cambio climático, subraya Steven Lutz, responsable del programa Carbono Azul de ONU Medio Ambiente.

Mamíferos como las ballenas y los delfines, así como tortugas, aves marinas y peces (tiburones, atunes y sardinas, por ejemplo) facilitan la captura del carbono atmosférico, permitiendo su almacenamiento de forma benigna en las profundidades del océano, contrarrestando, además, el fenómeno de la acidificación del agua del mar.

Este nuevo concepto, el «carbono de los peces», reconoce, pues, el potencial de la vida marina para ayudar a los seres humanos a enfrentar el desafío del cambio climático y prevenir, al mismo tiempo, la pérdida global de biodiversidad, asegura Lutz.

En el caso concreto de las ballenas, al ser animales que comen mucho y excretan enormes cantidades de nutrientes favorecen el crecimiento del fitoplancton. Cuando las ballenas nadan desde las profundidades del océano hasta la superficie también aumentan la disponibilidad de nutrientes para el fitoplancton. Al igual que las plantas en la tierra, el fitoplancton absorbe dióxido de carbono. Más fitoplancton significa más CO2 eliminado de la atmósfera, detalla Heidi Pearson, de la Universidad de Alaska (Estados Unidos).

Las ballenas también son grandes y longevas. Por lo que almacenan mucho carbono en sus cuerpos durante largos períodos de tiempo. Cuando mueren y se hunden en el fondo del océano, se llevan todo ese carbono a lugares donde puede permanecer enterrado durante milenios, añade la profesora de Biología marina.

«Reconocer el papel que puede desempeñar la vida marina en la mitigación del cambio climático puede ayudar a los pequeños estados insulares en desarrollo, especialmente a aquellos que son grandes naciones marinas, a incluir acciones de conservación oceánica en sus contribuciones determinadas a nivel nacional, en virtud del Acuerdo de París», manifiesta Ronald Jumeau, embajador para el Cambio Climático de la República de Seychelles.

Los océanos y toda la vida marina desempeñan un papel central en la estabilización del clima de la Tierra. Proporcionan una fuente vital de alimentos a un gran número de especies en el agua y en la tierra y regulan la cantidad de CO2 que permanece en la atmósfera, absorbiendo el 30% de las emisiones globales.

 

 

Fuente: ABC