Factor

De la granja a la mesa pasando por la cooperativa

martes, 28 de abril de 2020 | Adaptación

 

La UE, pese a representar el 10% de las emisiones mundiales de CO2, quiere liderar la lucha contra el cambio climático y sentar las bases de las políticas que se desarrollen en este sentido en foros internacionales como el G7, el G20 (representa el 80% de las emisiones mundiales), OMC, OCDE etc. El pasado mes de diciembre la Comisión Europea presentó el Pacto Verde cuyo objetivo es lograr una economía neutra en carbono para 2050.

La Estrategia de la Granja a la Mesa, específica para la cadena alimentaria europea, -producción, transformación, distribución y consumidores-, forma parte de él. Pero esta Estrategia no es la única que afecta al sector agroalimentario, el Pacto Verde incluye la Estrategia sobre la Biodiversidad, el Plan de Acción de Economía Circular, la Estrategia sobre Finanzas e Inversiones sostenibles, Energía renovable, Transporte, etc. son actuaciones que, si bien, no afectan al sector agroalimentario exclusivamente, sí tienen gran implicación en el mismo.

De la Granja a la Mesa propone una serie de actuaciones para conseguir una cadena alimentaria más sostenible. Entre ellas, reducir el uso de pesticidas, antibióticos, fertilizantes, actuaciones en materia de bienestar animal, uso de un etiquetado para intentar mejorar la dieta de los consumidores, actuaciones en el ámbito del empaquetado, buenas prácticas de consumo, etc.; algunas de las cuales se convertirán en legislación en los próximos tres años.

La Comisión justifica esta estrategia porque la agricultura mundial contribuye casi al 40% de las emisiones globales, con un gran impacto sobre la biodiversidad, la degradación del suelo, la contaminación del agua, etc. La agricultura y la ganadería de la UE representan el 10% de las emisiones de la UE, el 71% de la tierra agraria se dedica a la producción de carne y leche, y más de la mitad de las emisiones viene de la ganadería, según la Comisión Europea.

Teniendo en cuenta que la UE representa también el 10% de las emisiones mundiales de CO2, la agricultura europea solo representa alrededor del 1% de las emisiones mundiales de CO2.

Por tanto, hay que analizar bien las cifras porque muchas veces mezclan datos mundiales con europeos, aportando informaciones sesgadas, y no mostrando a la sociedad la contribución que la agricultura europea ya hace al medioambiente.

 

Reducción de las emisiones

Desde 1990 las emisiones de la agricultura europea se han reducido un 20%, y los niveles de nitratos un 18%. Ningún otro sector económico europeo ha hecho tantos esfuerzos como el agroalimentario.Además, la Comisión tampoco incorpora en la Estrategia el papel económico del sector.

La UE es el primer exportador neto de productos alimenticios del mundo con 138.000 millones de euros en 2018. Según la propia Comisión por cada 1.000 millones de euros de exportación se crean 16.000 puestos de trabajo en Europa.

La Comisión sí expone que la sostenibilidad económica de los productores debe venir por la obtención de mayor valor añadido de sus producciones. Las únicas herramientas con las que cuentan los agricultores y ganaderos para ello son las cooperativas.

Las cooperativas son las empresas de los agricultores que se unen para ser más fuertes en el mercado, reducir sus costes, realizar inversiones colectivas y comercializar en común, transformando los productos para adaptarse a las exigencias de los consumidores.

Con esta estrategia que plantea la Comisión sólo los agricultores y ganaderos asociados a un proyecto empresarial como las cooperativas, podrán añadir valor a sus productos. De lo contrario sólo serán proveedores de materia prima barata y serán otros quienes obtengan dicho valor.

Además, un proyecto cooperativo implica mayor valor de gestión medioambiental. Cuando una cooperativa de miles de agricultores realiza una inversión en las explotaciones de sus socios para optimizar el riego o implantar un centro común de biomasa, por ejemplo, son acciones medioambientalmente más beneficiosas que si se realizan individualmente.

La Comisión no menciona el papel social de la producción agraria, sus agricultores, sus familias y sus cooperativas en las zonas rurales. Sin ellos se pone en jaque el futuro de muchos pueblos y el cuidado del medioambiente.

 

Fuente: Diario de Sevilla