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El Europarlamento endurece los objetivos de recorte de emisiones de CO2 para la energía

jueves, 18 de enero de 2018 | Mitigación

El Parlamento Europeo aprobó ayer que en 2030 al menos el 35% del consumo total de energía en la UE proceda de fuentes renovables. De esta forma, la Eurocámara enmienda la posición de los gobiernos de los 28 países miembros, que habían acordado que la cuota de renovables en 2030 fuera del 27%.

La postura del Parlamento supone endurecer los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético, el que más contribuye al calentamiento de la atmósfera. La Eurocámara aprobó ayer con un amplio respaldo -más del 70% de los votos- un informe elaborado por el socialista español José Blanco que fija el objetivo de consumo total de energía procedente de renovables en el 35% en 2030. Ahora deberá comenzar una negociación a tres bandas entre el Parlamento, los gobiernos de los países miembros y la Comisión Europea para fijar un cuota definitiva.

Los ministros de Energía de los 28 habían rebajado en diciembre la ambición contra el cambio climático. En su propuesta coincidieron con la Comisión Europea en situar la cuota de las renovables en el 27% para 2030, pero acordaron aplazar el fin de las ayudas a las térmicas de carbón al menos hasta 2025, lo que supone una prórroga de cinco años que da oxígeno a las centrales asturianas.

Esa rebaja de la ambición, defendida entre otros por el ministro de Energía de España Álvaro Nadal, ha tenido respuesta en la posición del Parlamento Europeo, que eleva la cuota de renovables hasta el 35%, lo que podría conllevar un refuerzo de las medidas de reducción del CO2. De momento la Eurocámara ha aprobado que no se permitan algunos impuestos o gravámenes a la energía procedente del autoconsumo, como el denominado "impuesto al sol" en España.

El objetivo de energías renovables aprobado en la Unión Europea para 2020 es llegar al 20% y según las previsiones de la Comisión esa meta se superará fácilmente. Lo que se discute ahora es lo que tiene que ocurrir entre 2021 y 2030, el periodo clave de la transición hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero, que contribuyen al cambio climático.

 

 

Fuente: La Nueva España