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El hidrógeno verde bajo “la tormenta perfecta” para su despegue definitivo

viernes, 11 de septiembre de 2020 | Mitigación

 

Tras varias décadas fraguándose el concepto, los países abrazan ampliamente ya la economía del hidrógeno, porque es “limpio” en su producción mediante electrólisis del agua, no deja residuos contaminantes al producir energía, y como combustible se puede almacenar y transportar en grandes cantidades para dar servicio a todo tipo de sectores.

Así lo ha explicado el presidente de la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2), el doctor ingeniero Javier Brey, para quien el impulso definitivo a de este vector energético cien por cien sostenible podría llegar del compromiso de descarbonización de las economías como estrategia clave en la lucha contra la crisis climática.

Ha destacado el Pacto Verde Europeo para alcanzar la neutralidad climática a mediados de siglo en la región, reforzado más recientemente con los planes de recuperación económica en la UE por la crisis del coronavirus basados en aspectos como la sostenibilidad. Por otra parte, los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU promueven el hidrógeno verde como alternativa global cien por cien limpia frente a los combustibles fósiles.

Según el experto, España está en fase de salida, con la reciente presentación de “una hoja de ruta del hidrógeno” o estrategia de país para ello, en período de consulta pública hasta el 11 de septiembre, previa a su posterior tramitación. “Nuestro país viene haciendo sus deberes, con centros de investigación, universidades y organismos tecnológicos inmersos en el desarrollo de tecnologías para el hidrógeno verde, aunque su posicionamiento es todavía incipiente”, añade.

Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la estrategia del hidrógeno en España es coherente con la que aprobó la Comisión Europea en julio para la disminución de gases de efecto invernadero, y la ampliación de energías renovables en la senda de la descarbonización, frente al cambio climático.

 

La cualidad de ser combustible y no contaminar

El hidrógeno, que no suele encontrarse como elemento suelto en la naturaleza, sino que se obtiene a través de distintos procesos, métodos y tecnologías cuyos costes se han reducido en los últimos tiempos, tiene la cualidad de ser combustible y producir energía al ser utilizado, pero sin generar dióxido de carbono cuyo impacto es dañino para la atmósfera.

Para su obtención de forma limpia, se utilizan métodos industriales como la electrólisis del agua con energías renovables, todavía no rentables económicamente y que requieren grandes cantidades de energía limpia, para disgregar molecularmente el hidrógeno del oxígeno. Ese método productivo no es contaminante, en contraste con el dióxido de carbono de otras técnicas para producirlo a partir de combustibles fósiles como el gas natural.

La reducción del precio de las energías renovables y su expansión generalizada en los países están siendo determinantes en la conformación de “una tormenta perfecta” para colocar la economía del hidrógeno verde en “el centro de la atención mundial”, afirma Javier Brey.

La apuesta por el hidrógeno verde está siendo ya firme por Japón, que quiso que la antorcha de los Juegos Olímpicos -finalmente pospuestos en Tokio por el coronavirus- hubiera ardido con ese gas. También en Asia, destacan Corea del Sur y China; y en Europa, Alemania, Dinamarca y Reino Unido, mientras que, en América, ocupan los primeros puestos países como Canadá y estados como California (EEUU).

El hidrógeno se utiliza desde hace décadas para producir gasolina, acero, vidrio… También en la industria alimentaria, y en la farmacéutica, aunque ni su producción ni su combustión se circunscribían a la sostenibilidad energética.

 

Producir hidrógeno a partir de fuentes renovables

“La clave ahora está en producir hidrógeno a gran escala a partir de fuentes renovables” con tecnologías que no generen residuos contaminantes, del mismo modo que el uso del hidrógeno como combustible no poluciona.

El almacenamiento del hidrógeno a gran escala es, además, posible en el subsuelo, en cavernas excavadas en yacimientos de sal como los que existen en el norte de España y en la costa valenciana, y su transporte está garantizado tanto en estado gaseoso como líquido mediante tuberías y camiones, barcos o/y trenes.

El interés de la industria “se palpa ya por todas partes”, y atraerá muchos negocios y oportunidades económicas y de empleo. De hecho, varias regiones españolas “se están movilizando”, con grandes proyectos sobre la mesa, que podrían “ponernos en una situación destacada en Europa”, en lo relativo a vehículos y flotas de transporte de hidrógeno, plantas de producción, almacenamiento, etc.

“Tenemos el potencial, y también otra cosa muy importante: energías renovables para producir hidrógeno. A España le faltaba una hoja de ruta, que ya ha sacado el Ministerio para alinear a todos los sectores en el camino hacia la sostenibilidad con una misma estrategia de país”, concluye el experto.

 

Fuente: EFE verde