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El hielo de la Antártida se derrite hasta seis veces más rápido que hace 40 años

miércoles, 16 de enero de 2019 | Mitigación

La Antártida es una de las protagonistas indiscutibles del cambio climático. En los últimos 40 años, el hielo derretido de la Antártida ha provocado que el nivel del mar aumente (al menos) en 13,8 milímetros. Y parece que no va a parar.

Un nuevo estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ofrece más datos sobre el deshielo de la Antártida Oriental, situada hacia el lado del océano Índico, una zona considerada hasta ahora como “estable e inmune al cambio climático”.

Varios científicos de la Universidad de California (Estados Unidos), el Laboratorio a Propulsión a Reacción (JPL, por sus siglas en inglés) de la Nasa y la Universidad de Utrecht (Países Bajos), que han participado en el estudio, han analizado fotografías satelitales, tomadas por la Nasa -entre otras agencias espaciales- y recogidas durante ese periodo de tiempo, y han descubierto que se está derritiendo a un ritmo acelerado. Concretamente, seis veces más rápido que en la década de 1980.

El análisis realizado desde el año 2009 demuestra que la Antártida ha perdido casi 278.000 millones de toneladas de hielo por año. En comparación con el 1980, cuando perdía 44.000 millones de toneladas anualmente. Y, en los próximos siglos, “a medida que la capa de hielo de la Antártida continúa derritiéndose, esperamos un aumento de varios metros del nivel del mar desde esta zona”, explica Eric Rignot, el autor principal del estudio, a la revista Science.

Técnicas empleadas

Para llevar a cabo este análisis, el equipo de Rignot ha medido la velocidad a la que se derrite el hielo a través de diferentes puntos de referencia visuales en las capas de los glaciares, desde 1979 a 2017. “La búsqueda de fotos aéreas antiguas y el análisis posterior han valido la pena porque nos ha permitido crear la evaluación más extensa de la masa de hielo antártica restante”, continúa.

Además del registro fotográfico, también se han empleado técnicas para estimar el balance de la capa de hielo gracias a una comparación de la acumulación de nevadas en la Antártida con la descarga de hielo por los glaciares en sus líneas de conexión a la tierra, donde el hielo comienza a flotar en el océano y se separa del suelo.

A salvo de la entrada de agua caliente

Uno de los hallazgos clave de su estudio es la contribución que la Antártida Oriental ha hecho a la pérdida total de masa de hielo en las últimas décadas. “Esta región es, posiblemente, más sensible al cambio climático de que tradicionalmente se ha asumido, y es importante saberlo porque contiene incluso más hielo que la Antártida Occidental y la Península Antártica en su conjunto”, ha añadido Rignot, explicando que las áreas que más masa de hielo pierden son las más próximas al agua tibia del océano.

En cambio, los científicos que están detrás del estudio creen que las temperaturas frías mantienen la capa de hielo de la Antártida Oriental relativamente a salvo de la entrada de agua caliente. “A medida que los gases de efecto invernadero calientan gran parte del planeta y envían más calor a la Antártida, se seguirá contribuyendo al incremento del nivel del mar en las próximas décadas”, ha señalado Rignot.

“Si el estudio está en lo cierto, podrían cambiar las previsiones del aumento del nivel del mar para este siglo. Las científicos saben que la zona de la Antártida Oriental tiene el potencial de perder cantidades significativas de hielo, pero hasta ahora se desconocía con cuánta rapidez”, señala el científico Michael Oppenheimer, de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), según declaraciones recogidas por la revista Science.

 

 

Fuente: La Vanguardia