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España, cada vez más cálida y con menos agua

viernes, 03 de julio de 2020

 

España ya ha rebasado su cuota o presupuesto de aumento de temperaturas respecto a lo establecido en acuerdo de París (2015). Las temperaturas han subido en la Península 1,6ºC respecto a las de la época industrial, según indicó ayer la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El acuerdo de París fijó como objetivo mundial detener esta subida de los termómetros por debajo de los 2ºC, para evitar los efectos dañinos del calentamiento, y continuar los esfuerzos para que no rebasaran los 1,5ºC.Hemos superado ese listón, y esa es una de las pruebas que demuestra que España es un país especialmente vulnerable al cambio climático. Así lo subrayó la vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, al presentar el primer informe global anual del clima en España elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El documento dibuja una España mucho más cálida y algo más seca que hace 50 años, pues se aprecia una reducción moderada de la precipitación media anual.

Este primer informe de Aemet, referido al año 2019, tiene una conclusión clara: el calentamiento no solo no cesa sino que se está acelerando en España.

El incremento de temperaturas ha sido de alrededor de 0,3ºC por década desde los años 60, y, por otro lado, se registra un descenso en las precipitaciones de unos 18 litros por m2 (entre un 2,5% y un 3,5%) en este mismo período.

“El calentamiento en España se está acelerando”, sentencia Rubén del Campo, portavoz de Aemet. El calentamiento desde la segunda mitad del siglo XIX se ha cifrado en 0,1ºC por década, pero está alcanzando los 0,3ºC por década desde los años 60, añade Del Campo.

El fenómeno está resultando especialmente acusado en verano; es algo que se aprecia mejor en los meses estivales que en el resto de las estaciones.

En esta línea, el año 2019 fue muy cálido en España, con una temperatura media de 15,9ºC; es decir, 0,8ºC por encima del valor medio anual del periodo de referencia 1981- 2010. “Todo el año las temperaturas estuvieron por encima de la media, excepto en enero”, indicó Rubén del Campo, portavoz de Amet.

De esta manera, se convirtió en el sexto año más cálido (por detrás de 2017, 2011, 2015, 2014 y 2006).

De hecho, Rubén del Campo apuntó que fue el año más cálido desde que hay registros en amplias zonas del país, con la excepción de un área entre el sur de Castilla y León donde resultó “normal”.

Ocho de los diez años más cálidos desde 1965 se han producido en este siglo y cinco de los seis años más cálidos se han producido en esta última década.

El informe también detalla cómo la precipitación media anual ha experimentado un moderado descenso en los últimos 50 años, a lo que se añade una demanda evaporativa cada vez mayor como consecuencia del aumento de temperaturas experimentado.

Así, se dibuja actualmente en España un escenario claramente más cálido y con menor disponibilidad de agua que en décadas pasadas. “El agua nos rinde menos”, dicen los portavoces de Aemet.

La ministra Ribera subrayó que, ante un país de recursos hídricos escasos, la mejor gestión del agua es “enormemente importante para las políticas de desarrollo bienestar, gestión y uso responsable de los recursos”. También insistió en la importancia de actuar en materia de prevención de desertificación, un riesgo que afecta a dos tercios del país.

 

Fuente: La Vanguardia