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Europa sitúa la crisis climática en el centro de sus políticas

miércoles, 04 de diciembre de 2019 | Mitigación

Estrategia conjunta de la Unión Europea para liderar la batalla contra el cambio climático ha encontrado el camino para conseguir el liderazgo Europeo en esta crisis ambiental: poner freno a la catástrofe climática. Y ayer lo escenificó en Madrid, sede por casualidad de la cumbre del clima que se iba a desarrollar en Chile, de la mano de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente en funciones, Pedro Sánchez.

Von der Leyen necesitó apenas tres minutos en una mesa redonda en la que participaban jefes de Estado de países de todos los continentes para anunciar el inicio de Europa hacia una economía verde. “Dentro de diez días –indicó– la Comisión Europea presentará el Pacto Verde Europeo ( green deal ). Nuestro objetivo es ser el primer continente climáticamente neutro de aquí al 2050. Si queremos alcanzar ese objetivo, debemos actuar ahora”.

El green deal será la estrategia de crecimiento de Europa, centrada en reducir las emisiones a la vez que se crean puestos de trabajo y mejora la calidad de vida de sus habitantes. Para llevarlo a cabo se precisa dinero, mucho. “Para hacerlo posible –explicó Von der Leyen– presentaremos un plan de inversiones para una Europa sostenible, con el que invertiremos un billón de euros en los próximos diez años”.

Este dinero (Fondo de Transición Justa) movilizará dinero público y privado y contará con la ayuda del Banco Europeo de Inversiones, que se ha comprometido a convertirse en el banco europeo del clima. “Para quienes digan que es un coste muy alto sólo hay que contestar que más costará no hacer nada”, indicó.

La presidenta de la Comisión Europea desmontó en sus tres minutos el mito que rodea a estas cumbres de que no hay compromisos concretos. En su intervención, avanzó que el próximo mes de marzo “propondremos la primera ley europea sobre el clima que hará irreversible la transición a la neutralidad climática”.

Esta ley contemplará la ampliación del comercio de emisiones a todos los sectores pertinentes, la energía limpia, asequible y segura, el impulso a la economía circular, la estrategia de la granja a la mesa y una estrategia en materia de biodiversidad.

Ursula von der Leyen quiso dejar claro algo que se escuchó con mucho ayer en la inauguración de la cumbre, que esta transición debe funcionar para todos o no funcionará en absoluto. “Con el Fondo de Transición Justa garantizaremos ayudas a aquellos que tengan que dar un paso más grande, para que nadie se quede atrás”, indicó.

“Los europeos estamos preparados. Si avanzamos juntos, avanzaremos más deprisa en interés de todos. Seremos lo más ambiciosos posible en estas negociaciones de la cumbre del clima”. Precisamente la palabra ambición es la que más se repitió en la ceremonia de apertura de este evento mundial, en la que Sánchez apuntó en la línea de Von der Leyen, que Europa tiene vocación de estar a la cabeza en esta carrera por la descarbonización. “Si fue Europa quien lideró la revolución industrial y el capitalismo fósil, ha de ser Europa quien lidere la descarbonización”, indicó el presidente en funciones.

La ceremonia corrió a cargo de la ministra de Medio Ambiente de Chile y presidenta de la COP25, Carolina Schmidt, quien no dudó en dar la primera voz del encuentro mundial a los que llevan años alertando y advirtiendo de las consecuencias que la actuación del hombre está teniendo sobre el planeta y que hoy en día ya es una realidad, el cambio climático, los científicos.

Esa voz fue la del director general del IPPC, Hoesung Lee, quien rogó a los políticos que digan qué necesitan de los científicos para poder “poner freno a la catástrofe que se avecina, cuyos efectos ya se advierten”.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, tras enumerar los efectos que ya sufre el planeta por la advertida, anunciada e ignorada crisis climática, se mostró convencido que de la COP25 saldrán compromisos claros para tener una transición justa a un nuevo sistema económico y social, un cambio. Hay que reducir las emisiones de carbono un 7,6% cada año y llegar a la nulidad de emisiones en el 2050, indicó Guterres, quien cree que hay que ser más drásticos en las actuaciones que lo previsto en el acuerdo de París, que se ha quedado obsoleto, aseguró, antes de su puesta en marcha en el 2020. “No tenemos tiempo que perder, tenemos las herramientas, los recursos. Falta la determinación política”, dijo.

 

Fuente: La Vanguardia