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Francia planea dejar de producir petróleo y gas para 2040

jueves, 07 de septiembre de 2017 | Adaptación

Se trata de un proyecto de ley que hace parte de un plan más amplio del presidente Emmanuel Macron de tomar la iniciativa frente al cambio climático.

Francia dejará de otorgar nuevos permisos de exploración el próximo año, ya que busca poner fin a toda producción de petróleo y gas para 2040, según un proyecto de ley presentado en una reunión del gabinete el miércoles.

La medida permitiría al gobierno rechazar más de 40 solicitudes de exploración ya realizadas, mientras que algunos permisos existentes podrían extenderse para respetar los contratos, según la presentación.

Esta legislación "nos permitiría liberarnos progresivamente", dijo Hulot después de la reunión del gabinete, confirmando también que los actuales permisos de exploración de la Guayana Francesa seguirían siendo válidos. "Esto permitirá a los inversionistas a apostar más en renovables. Actualmente el petróleo y el gas nos dejan dependientes de la geopolítica".

La propuesta de ley es parte del plan más amplio del presidente Emmanuel Macron de tomar la iniciativa frente al cambio climático, luego de que su homólogo estadounidense, Donald Trump, abandonara el acuerdo histórico de París para combatir el calentamiento global. Si bien la producción de petróleo y gas de Francia es pequeña, el plan podría afectar a varias empresas y podría reducir la perspectiva de descubrimientos en la costa de la Guayana Francesa.

Francia extrajo seis millones de barriles de petróleo en 2015, cubriendo solo 1 por ciento de su demanda, según la presentación. La exploración y producción de petróleo y gas en suelo francés genera ingresos anuales de hasta 300 millones de euros (US$358 millones), y representa hasta 5.000 puestos de trabajo, directa e indirectamente. Las licencias de producción existentes no se extenderían más allá de 2040 bajo la ley propuesta.

Bajo de plan presentado por Hulot en julio, Francia pondría fin a la venta de vehículos a gasolina y diésel para 2040. También aumentaría progresivamente los impuestos sobre los combustibles fósiles, cerraría las centrales eléctricas a carbón para 2022 e invertirá más en energías renovables.

 

 

Fuente: El Espectador