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Hoyer y Borrell: La UE debe potenciar la diplomacia climática

lunes, 25 de enero de 2021 | Mitigación

 

“Europa tendrá que poner su peso económico y diplomático detrás de la causa climática, convirtiéndose en una potencia mundial en la diplomacia climática”, afirman el alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, y el presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Werner Hoyer.

La Unión Europea debe desplegar “enérgicamente todo su peso diplomático y financiero” para hacer de 2021 un año “decisivo” en la lucha mundial contra el cambio climático, afirman Borrell y Hoyer en un artículo conjunto publicado en la plataforma Project Syndicate.

 

La crisis climática en el Consejo de Exteriores de la UE

Borrell tendrá ocasión de intercambiar puntos de vista sobre la “diplomacia climática y energética” en el primer Consejo de Exteriores de este año, que se celebra de forma presencial este lunes en Bruselas.

El objetivo es debatir la promoción de la dimensión exterior del Pacto Verde Europeo y se espera que se adopten conclusiones sobre este tema en el Consejo, en el que también se debatirán la detención y encarcelamiento en Moscú del opositor ruso Alexéi Navalni o cómo compartir las vacunas contra el covid-19 con países en vías de desarrollo, especialmente en el norte de África y los Balcanes occidentales, entre otros temas.

“El mundo observa con entusiasmo el lanzamiento de las vacunas covid-19 y espera con ansias volver a la normalidad después de un año de bloqueos. Pero nunca habrá una vacuna para la otra amenaza inminente para la humanidad: el cambio climático“, señalan Borrell y Hoyer en su artículo.

Alertan que “las imágenes apocalípticas de los incendios forestales en California y las inundaciones devastadoras en Bangladesh son presagios de lo que nos espera si no abordamos la emergencia climática” y avisan de que, “sin una acción drástica, tales catástrofes se desatarán con más frecuencia y de manera cada vez más destructiva”.

 

El cambio climático como multiplicador de conflictos

Además, añaden, el cambio climático es uno de los mayores desafíos, ya que “como multiplicador de conflictos alimenta la inestabilidad sociopolítica, crea presiones migratorias, agrava las injusticias globales y pone en peligro los derechos humanos y la paz, especialmente en los estados frágiles”.

Ambos destacan que la UE ha sido un líder mundial en este tema durante décadas y se ha mantenido fiel a sus ambiciones incluso en plena crisis del covid-19: ha aumentado su objetivo de reducción de emisiones para 2030 al 55% y se ha comprometido a lograr la neutralidad de carbono para 2050.

Sin embargo, para ser realmente eficaz, consideran que Europa debe complementar sus esfuerzos internos con una política exterior proactiva y más teniendo en cuenta que la UE representa menos del 8% de las emisiones globales, por eso -añaden- no puede limitar su acción al continente europeo.

 

Fomentar la ambición climática global

“Si permitimos que la creciente demanda de energía en África y partes de Asia se satisfaga a través de centrales eléctricas de carbón y gas adicionales financiadas por China u otros, nuestra esperanza de limitar el calentamiento global literalmente se esfumará”, advierten Borrell y Hoyer.

Por eso, estiman que la UE debe convencer a sus socios globales para que acepten su “ambición” y debe “presionarlos, o ayudarlos, a tomar las medidas necesarias”, ya que para tener un impacto global, subrayan, “la UE debe desplegar enérgicamente todos los instrumentos a su disposición“.

Borrell y Hoyer se muestran convencidos de que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Glasgow (COP26) en noviembre próximo será “un hito crucial para elevar las ambiciones globales” y este lunes los ministros de Exteriores de la UE debatirán también “cómo marcar la pauta para garantizar su éxito”.

“Pretendemos hacer de 2021 un año decisivo en el que Europa ponga todo su peso diplomático y financiero en la lucha mundial contra el cambio climático”, prometen Borrell y Hoyer en su artículo, en el que insisten en que “acelerar la acción climática y gestionar la transición energética debe estar en el centro de la política exterior de la UE”.

 

Fuente: EFEverde