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La Comisión Europea prepara un gemelo digital de la Tierra para combatir el cambio climático

lunes, 30 de noviembre de 2020 | Mitigación

 

Inundaciones cada vez más virulentas, periodos de sequía cada vez más largos, grandes tormentas, cambios notables en la temperatura y la acidez de las aguas de los océanos… Nadie pone ya en duda que el clima está cambiando, que la intervención del ser humano sobre la Naturaleza está provocando desastres naturales que producen pérdidas de valor incalculable.

La crisis climática es una de las principales preocupaciones de las Instituciones europeas. Poner freno a este problema es imprescindible desde el punto de vista medioambiental pero también social y económico. Mejorar la comprensión de esta nueva realidad permitirá anticiparnos a los nuevos escenarios que están por venir para poder corregir nuestros errores.

La Unión Europea está ultimando planes para poner en marcha un ambicioso gemelo digital del planeta Tierra que simularía la atmósfera, el océano, el hielo y la tierra con una precisión incomparable. Destination Earth (DestinE) es el nombre de este proyecto tecnológico que se apoyará en la IA y la computación cuántica para ayudar a visualizar, monitorizar y prever la actividad natural y humana en la Tierra.

El modelo será capaz de “vigilar la salud del planeta, efectuar simulaciones del sistema interconectado de la Tierra con el comportamiento humano y dar apoyo al desarrollo sostenible, contribuyendo así a los esfuerzos de Europa por lograr un mejor entorno en respuesta a los problemas urgentes y a los objetivos planteados por el Pacto Verde”.

Con esta iniciativa los responsables de la estrategia política podrán evaluar directamente cómo afectará el cambio climático a la sociedad y cómo la sociedad podría alterar la trayectoria del cambio climático. Destination Earth se convierte así en una pieza fundamental para el Green Deal y para la Estrategia digital de la Comisión Europea que pretende construir un mercado único de datos que fluyan libremente dentro de las fronteras de la UE

Tal como explican desde la CE, inicialmente, DestinE servirá a las autoridades públicas. En un segundo paso se irá abriendo gradualmente para usos científicos e industriales. Con el gemelo digital de la tierra se podrá acceder a grandes cantidades de información natural y socioeconómica para:

  • Monitorizar continuamente la salud del planeta (por ejemplo, para estudiar los efectos del cambio climático, el estado de los océanos, la criosfera, la biodiversidad, el uso de la tierra y los recursos naturales).
  • Realizar simulaciones dinámicas de alta precisión de los sistemas naturales de la Tierra (centrándose en dominios temáticos, por ejemplo, marino, terrestre, costas, atmósfera).
  • Mejorar las capacidades de modelado y predicción (por ejemplo, para ayudar a anticipar y planificar medidas en caso de huracanes y otros eventos climáticos extremos y desastres naturales, y contribuir al análisis de eventos con un impacto socioeconómico importante).
  • Apoyar la formulación y aplicación de políticas de la UE (por ejemplo, para evaluar el impacto y la eficiencia de la política medioambiental y las medidas legislativas pertinentes).
  • Reforzar las capacidades industriales y tecnológicas de Europa en simulación, modelado, análisis de datos predictivos e inteligencia artificial (IA), así como informática de alto rendimiento.

En el proyecto participan instituciones como la Agencia Espacial Europea (ESA), el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT).

Destination Earth comenzará a implementarse el próximo año y se ejecutará en una de las tres supercomputadoras que Europa desplegará en Finlandia, Italia y España. En 2023 se espera que pueda lanzarse una plataforma operativa con los dos primeros gemelos digitales de la Tierra. Para el 2025 se formalizarán otros dos gemelos más y se comenzará a ofrecer servicios a los usuarios del sector público.  A partir de 2030 la CE espera que sus datos puedan empezar a abrirse al público.

 

Fuente: El Español