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La Covid-19 obliga al equilibrio entre reducir el plástico y la seguridad alimentaria

martes, 07 de julio de 2020 | Mitigación

 

La crisis provocada por la Covid-19 ha derivado en un consumidor que sigue siendo sensible ante las cuestiones de sostenibilidad pero que está más preocupado por la seguridad alimentaria, lo que refuerza la obligación de encontrar un equilibrio para reducir el uso de plástico sin aumentar los riesgos.

Esta ha sido la principal conclusión de un foro sobre el futuro de los envases y embalajes organizado este lunes por la Asociación de Empresas de Gran Consumo (Aecoc), en el que se ha analizado “el problema del plástico” desde un punto de vista científico, empresarial y de la Administración Pública.

Un estudio -basado en 1.200 entrevistas realizadas entre abril y junio- apunta a que el consumidor no ha dejado de dar importancia a la sostenibilidad tras la pandemia, aunque sí está más pendiente del ámbito social y no sólo del medioambiental.

 

Más productos frescos

Un 27 % de los encuestados dijo que compraría más productos frescos envasados (carne, pescado, frutas, verduras, etc.) por tener la percepción de que se reduce el riesgo de cualquier tipo de contagio en el momento de la compra, aunque al mismo tiempo exige “que los embalajes sean los mínimos posibles y cuenten con la mínima cantidad de plástico”.

La opción de volver a la venta a granel y utilizar envases retornables ganaba peso antes de la pandemia, aunque una parte importante de los consumidores destaca que se trata de un sistema incómodo, porque obliga a cargar con los recipientes vacíos para poder rellenarlos.

 

Alternativas al plástico

El director de la Cátedra Unesco de Ciclo de Vida y Cambio Climático de la escuela de comercio internacional ESCI-UPF, Pere Fullana, ha rebatido la hipótesis de que el plástico es malo “per se”, y ha subrayado que lo más importante es analizar el impacto de los envases a lo largo de la cadena.

“Hay otros envases que generan más residuos, o que tienen una vida más corta (…) A veces por ejemplo la clave es reducir el peso para gastar menos combustible en la fase del transporte y ahí el plástico es muy útil. Hay que rechazar la mala aplicación, el material no es ni bueno ni malo, depende de cómo lo uses”, ha señalado.

La directora técnica del Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene), Carmen Sánchez, ha destacado que ya se investigan nuevas soluciones más sostenibles -incluso desde dentro del propio sector del plástico-, aunque “requieren tiempo y no pueden estar de hoy para mañana”.

 

Nuevas medidas

En el foro también ha participado la subdirectora de Economía Circular en el Ministerio de Transición Ecológica, Margarita Ruiz Saiz-Aja, quien ha defendido medidas incluidas en el paquete legal propuesto por el Gobierno para reducir el uso de plásticos, como imponer un impuesto a los envases no reutilizables.

No obstante, ha considerado que la regulación trabaja “en paralelo” las medidas fiscales y otras de sensibilización ciudadana, y ha reconocido que las comunidades autónomas pueden fijar objetivos adicionales más estrictos a la normativa general comunitaria y española.

 

Fuente: EFEverde