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La eólica marina y el almacenamiento serán claves en la descarbonización de Japón

lunes, 26 de octubre de 2020 | Mitigación

 

Japón promoverá el uso de la generación eólica marina y el almacenamiento de baterías en su esfuerzo por convertirse en carbono neutral para 2050, según un funcionario del gobierno, que indica cómo la nación podría cambiar sus políticas para cumplir con el ambicioso objetivo.

El quinto mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, que se espera que anuncie hoy formalmente su compromiso de emisiones, se está alineando con los compromisos asumidos por otras economías importantes, incluidas la Unión Europea y China, después de quedarse rezagada por su continua dependencia del carbón.

La nueva política podría tener efectos de largo alcance en la tercera economía más grande que alberga a los principales fabricantes de automóviles y tecnológicos. El país necesitará realizar la transición de gran parte de su infraestructura para cumplir con los nuevos objetivos de carbono, ya que sigue dependiendo en gran medida del petróleo, el carbón y el gas. A principios de este mes, Japón comenzó a revisar su plan energético básico con un enfoque en cómo cambiar su mix energético a largo plazo.

El uso de amoníaco e hidrógeno como alternativas al carbón y al gas natural licuado también será parte del impulso, según el funcionario del gobierno, quien pidió no ser identificado porque el plan no es público.

Hay indicios de que la industria y el gobierno ya están buscando formas de reemplazar la generación más sucia con tecnologías más limpias. La capacidad eólica marina de Japón podría aumentar a 90 gigavatios para 2050, lo que equivale al 60% de las instalaciones nucleares y de combustibles fósiles que se espera que cierren para esa fecha, dijo el mes pasado Shigehito Nakamura, director gerente de la Asociación de Energía Eólica de Japón.

El compromiso surge de otros esfuerzos del gobierno japonés para frenar su huella de carbono, como los planes para cerrar más de 100 centrales de carbón ineficientes y el endurecimiento de las reglas que respaldan el envío de la tecnología del carbón del país al extranjero. Japón se ha enfrentado a un mayor escrutinio de las políticas que apoyan la generación de carbón a medida que los inversores y los gobiernos intensifican sus esfuerzos para combatir el cambio climático.

 

Fuente: El periódico de la energía