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La fotovoltaica prevé instalar solo 1.500 MW en España durante 2020, una tercera parte de lo que conectó el año pasado

jueves, 16 de julio de 2020 | Mitigación

 

Los efectos de la COVID-19 sobre el sector de la energía fotovoltaica y la ausencia de subastas provocará una caída estimada de la potencia instalada a final de año hasta el entorno de los 1.500 MW, desde los 4.200 MW de 2019, según las previsiones de la Unión Española del sector (UNEF).

El director general de este organismo, José Donoso, ha explicado durante la presentación del informe anual de 2019 que el sector va a tener menos megawatios este año porque no se han celebrado subastas.

En ese sentido ha recordado que en 2019, de los 4.200 MW instalados en España, unos 3.800 provinieron de las mencionadas subastas.

«Este año hemos igualado ya los proyectos que se hicieron en 2019 sin subastas, lo que es un buen resultado, lo que no podemos esperar en adelante es que, al margen de la pandemia, unos 4.000 MW vayan al mercado», ha añadido Donoso.

La presidenta de la UNEF, Arancha Martínez, ha añadido que los proyectos que se iban a conectar este año están paralizados y ha admitido que desconoce por el momento si estos proyectos fotovoltaicos comenzarán su construcción o culminarán las tramitaciones.

Las previsiones del sector antes de la COVID-19 es que iban a estar entre 2 ó 3 GW de proyectos conectados, «pero quedaron paralizados», ha apuntado la presidenta de la UNEF.

Los datos del primer semestre aportados por UNEF arrojan una potencia instalada de 300 MW, ha apostillado.

 

De un 2019 de récord, a la incertidumbre

El año pasado fue un año récord en potencia instalada fotovoltaica, según el informe elaborado por la Universidad de Castilla-La Mancha para la UNEF y que fue presentado este miércoles por vía telemática.

Los citados 4.200 MW instalados en 2019 situaron a España como el segundo país europeo en el ránking de producción, por detrás de Alemania y por delante de Holanda y Francia.

España fue, según el informe, el sexto mejor mercado mundial de energía fotovoltaica, por detrás de China, Estados Unidos, India, Japón y Vietnam.

El impacto de la actividad económica de las empresas fotovoltaicas sobre el pib español en 2019 ascendió a 7.785 millones de euros, un 23 % más que un año antes.

Esta huella económica que las empresas del sector dejaron en 2019 fue de 3.220 millones de manera directa, 2.379 millones de impacto indirecto (efecto arrastre) y 2.186 millones más de huella inducida (por las rentas salariales generadas en el propio sector).

El secretario general de la UNEF ha admitido que este año pensaban que «todo iba a seguir igual, pero ahora no sabemos cómo va a terminar el año en cifras».

«El más perjudicado por la pandemia y el confinamiento ha sido el autoconsumo», ha dicho Donoso, quien ha admitido que «el efecto más llamativo se puede producir en el medio y largo plazo».

Ha subrayado que el sector de las renovables tiene dudas sobre cómo los inversores «van a interpretar» la situación actual.

«Ahora vemos» -ha proseguido- «un retroceso en los precios de la energía y unas peores condiciones, con una mayor reticencia de la banca a financiar proyectos y proclives a endurecer las condiciones de los préstamos».

Otras de las principales cifras del sector fue el aumento del 30 % en la generación de empleo, con 58.699 trabajadores a finales de 2019 (45.136 en 2018); un incremento del 57 % en la balanza comercial, hasta 1.603 millones; un 45 % más de gasto en I+D, hasta 176 millones; y una balanza fiscal un 23 % superior que en 2018, hasta 970 millones.

 

Fuente: El periódico de la energía