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La ONU abre hoy la segunda ronda para negociar un Tratado Global de los Océanos

lunes, 25 de marzo de 2019 | Mitigación

Naciones Unidas inicia este lunes en Nueva York (Estados Unidos) la segunda de las cuatro rondas de negociaciones para alcanzar un nuevo Tratado Global de los Océanos proteja la vida en alta mar o aguas internacionales, con lo que se cerraría así una de las brechas jurídicas más importantes de los océanos.

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), calificada como la ‘Constitución de los océanos’, fue aprobada en 1982, pero no incluye la biodiversidad marina en las áreas situadas fuera de la jurisdicción de nacional de los países, de manera que casi dos tercios de las aguas oceánicas están desprotegidas.

Por tanto, el tratado que se negocia sería la mayor oportunidad para cambiar el rumbo del deterioro y la pérdida de diversidad en los océanos, después de que la primera ronda se iniciara el pasado mes de septiembre cuando entonces se había colocado en la agenda internacional la problemática de la proliferación de plásticos que acaban en los mares.

Tras un decenio de debates en la ONU, la Conferencia Intergubernamental (CIG) que comienza este lunes y se prolongará durante casi dos semanas es la segunda de una serie de cuatro sesiones de negociación que se desarrollarán hasta 2020 con vistas a lograr un nuevo tratado jurídicamente vinculante para proteger la biodiversidad marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional, conocidas comúnmente como el alta mar. 

El océano situado más allá de las 200 millas marinas (370 kilómetros) de las costas de un país se considera aguas internacionales (es decir, el alta mar) y se comparte globalmente. No existe una legislación suprema que salvaguarde su biodiversidad ni su papel vital en la prestación de servicios, como la generación de oxígeno y la regulación del clima. 

“CRUCIAL”

A pesar de que los océanos más allá de las fronteras nacionales cubren casi la mitad del planeta y sustentan toda la vida en tierra, hasta ahora no cuentan con la protección adecuada. 

Hoy sabemos más acerca de las graves amenazas a las que se enfrentan, desde el cambio climático y la pesca destructiva hasta la acidificación del agua y la contaminación por plásticos, y existe un creciente apoyo público y político en todo el mundo que exige acciones reales para proteger nuestros océanos.

La ciencia lo dice claramente: debemos proteger al menos el 30% de los océanos para 2030 si queremos salvaguardar la vida silvestre y ayudar a evitar los peores efectos del cambio climático. Sólo podemos lograr esto mediante un fuerte Tratado Global de los Océanos con fundamento para crear una red de santuarios oceánicos, fuera de los límites de las actividades humanas que dan espacio a la vida silvestre y los hábitats para recuperarse y florecer.

El papel clave del océano en la mitigación del cambio climático, que incluye la absorción de un 90% del calor adicional y de un 26% del exceso de dióxido de carbono creados por fuentes humanas, ha tenido un efecto devastador sobre los ecosistemas marinos. 

Gestionar los múltiples factores de estrés añadidos que se ejercen sobre él permitirá aumentar su resiliencia ante el cambio climático y la acidificación, y protegerá ecosistemas marinos únicos en su especie, muchos de los cuales quedan aún por explorar y descubrir. Dado de que se trata de aguas internacionales, las medidas de conservación necesarias sólo pueden introducirse a través de un tratado global.
 

 

Fuente: Diario Siglo XXI