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La transición verde y digital, el momento de las PYMES

martes, 22 de junio de 2021 | Mitigación

 

 Europa sabe que un futuro más verde y digital sólo es posible si las pequeñas y medianas empresas, que conforman el 99% del tejido empresarial de la UE, son protagonistas del cambio, por lo que creará los mecanismos necesarios para lograr que sean proactivas. 

Si estás siguiendo esta serie de reportajes ya habrás notado que, no importa de qué programa o política hablemos, siempre hacemos una mención especial a las pequeñas y medianas empresas. Acercarlas a la cultura de la innovación es uno de los objetivos prioritarios dentro de la estrategia de Innobasque, pero esta vez el empeño por hablar de ellas no es sólo cosa nuestra. También lo es de la Comisión, que hace hincapié en subrayar que las pymes serán imprescindibles para alcanzar esa Europa verde, digital y resiliente que queremos disfrutar a medio y largo plazo.

Según datos de la propia Comisión, en Europa hay 25 millones de pymes. Son el 99% del total, generan más de la mitad del Producto Interior Bruto (PIB) de la UE y crean dos de cada tres empleos, por lo que dan trabajo y formación a cerca de cien millones de personas en todos los sectores y todas las regiones. Son, pese a que dentro de esta categoría hay realidades muy distintas, “la columna vertebral de la economía europea”.

Sin embargo, sólo la mitad de ellas realiza actividades de innovación y, en su conjunto, son especialmente sensibles al impacto de cualquier crisis. De ahí que sea imprescindible que dentro de la estrategia industrial europea contemos con mecanismos que, reconociendo las necesidades específicas de cada tipo de pyme, desarrollen las condiciones que garanticen el crecimiento sostenible de las ya existentes y hagan de Europa un lugar más atractivo para poner en marcha un negocio.

Por suerte no partimos de cero. La mejora de la competitividad de las pymes ya era uno de los grandes objetivos de la política de cohesión del período 2014-2020 y está contemplada en iniciativas de distintos programas comunitarios como los Fondos Estructurales, los de Inversión Europeos, el fondo temporal para la recuperación NextGenetionUE y, por supuesto, los dedicados a la investigación y la innovación, empezando por el programa marco Horizonte Europa. Esto ha permitido que, a la hora de crear la estrategia europea de pymes (llamada ‘Liberar todo el potencial de las pymes europeas, en pro de una Europa sostenible y digital’), la Comisión se haya podido centrar en tres pilares:

  • El desarrollo de capacidades y apoyo para la transición hacia la sostenibilidad y la digitalización.
  • La reducción de la carga normativa y mejora del acceso a mercados y cadenas de valor internacionales.
  • La mejora del acceso a la financiación para inversiones mediante subvenciones, préstamos, garantías crediticias y capital riesgo, entre otros.

Los vemos uno a uno.

 

¿Cómo se desarrollarán las capacidades de la UE durante la doble transición?

Europa es la cuna de las tecnologías verdes y su liderazgo, su intención de ser la primera potencia climáticamente neutra, dependerá de que sus pymes sean proactivas en la doble transición ecológica y digital. Se las pide, por tanto, que sean “punta de lanza”, pero actualmente sólo una cuarta parte ofrece productos o servicios sostenibles y únicamente el 17% ha logrado integrar las tecnologías digitales (frente al 54 % de las grandes empresas) pese a las oportunidades que ofrecen para mejorar la eficiencia de los procesos de producción o superar imprevistos, como hemos visto durante la pandemia. Es decir, es evidente la necesidad de ayuda que tienen las pequeñas y medianas empresas europeas para emprender la doble transición.

En su estrategia, la UE encomienda la parte técnica de este apoyo tan necesario una vez más a la Red Europea para las Empresas (REE o EEN por sus siglas en inglés, Enterprise Europe Network), a la que pertenece Innobasque y a la que dedicaremos el artículo de la semana que viene. De momento, para entender qué papel juega, basta con señalar que las pymes con proyección internacional cuentan con más de tres mil especialistas locales en las 600 entidades que integran esta red y que evaluarán sus necesidades y las asesorarán sobre los servicios, actuaciones o programas de apoyo más adecuados para resolver sus cuellos de botella, ayudándoles además a encontrar los socios potenciales a nivel internacional.

Junto a la Enterprise Europe Network estarán los 240 Centros de Innovación Digital (o Digital Innovation Hubs, DIHs), que se conciben como ventanillas únicas a través de las cuales las empresas podrán acceder a la información, los servicios, y las instalaciones que precisen para abordar sus procesos de transformación digital. Es decir, las conectarán con las estructuras de apoyo a la digitalización nacionales, regionales y locales y les ayudarán a introducir las innovaciones digitales en sus productos, modelos de negocio y procesos. En Euskadi encontramos uno de estos centros, el Basque Digital Hub, una red conectada que pone a disposición de las empresas activos y servicios de fabricación avanzada y la infraestructura adecuada para la formación, la investigación, el testeo y la validación de tecnologías.

La parte económica del apoyo institucional a las pymes se respaldará por inversiones del Pacto Verde, el programa Europa Digital, Horizonte Europa y su Consejo Europeo de Innovación, los Fondos Estructurales, así como los nuevos fondos NextGenerationUE.

Por otra parte, el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) garantizará que sus comunidades de conocimiento e innovación están más abiertas a las pymes y aumentarán las oportunidades para que éstas formen parte de ecosistemas locales de innovación, al tiempo que el plan de acción sobre la propiedad intelectual e industrial propondrá medidas encaminadas a aumentar la eficacia de la protección en estas áreas.

La Comisión tampoco olvida que la educación y la formación para mejorar las capacidades profesionales desempeñan un papel clave para que las pymes puedan adecuarse al mercado único. De hecho, la disponibilidad de personal cualificado o de directivos con experiencia sigue siendo el problema más importante para una cuarta parte de las pymes de la UE y la escasez de competencias es especialmente grave en el caso de la digitalización y las nuevas tecnologías, ya que el 35% de la población activa tiene escasas o nulas competencias digitales. La consecuencia directa es que más del 70% de las empresas señala estos factores como su mayor obstáculo a la hora de realizar nuevas inversiones en innovación.

Para paliar este hándicap, la Comisión desarrollará cursos digitales intensivos para pymes en ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad o la cadena de bloques (tecnología ‘blockchain’). Además, iniciará un programa para “voluntarios digitales” que permitirá a jóvenes con cualificación y adultos con experiencia compartir sus competencias digitales con empresas tradicionales.

 

Adiós, cruel burocracia

La aplicación rigurosa de las normas de competencia de la UE garantiza que todas las empresas, en particular las pymes, puedan competir e innovar por sus propios méritos en el mercado único, evitando el abuso de poder en el mercado y la concentración de la riqueza en unas pocas compañías. Sin embargo, en la práctica, la burocracia impide que las pequeñas y medianas empresas accedan al mercado comunitario o participen en proyectos internacionales en igualdad de condiciones que las grandes. Al final, el respeto de los reglamentos, las normas, las etiquetas y los trámites administrativos las afecta más debido a sus limitados recursos financieros y humanos.

Por eso, la UE pretende con su nueva estrategia reducir los obstáculos que pueden encontrarse dentro del mercado único, que no deja de ser el mercado de referencia para el 80% las pymes europeas y de representar el 70% del valor de sus exportaciones de mercancías.

La Comisión asume que la superación de estas barreras es responsabilidad tanto suya como de cada uno de los Estados miembro, ya que “gran parte de la carga procede de la legislación nacional”. Por eso se compromete a evaluar la necesidad de establecer medidas adicionales para facilitar la expansión transfronteriza de las pymes así como a darlas más voz cuando legisle, al tiempo que invita a los gobiernos a evaluar el impacto para ellas de la “sobrerregulación” pidiéndoles “la aplicación rigurosa de los principios de ‘pensar primero a pequeña escala’, ‘sólo una vez’ y ‘digital por defecto’».

La Comisión complementará estos esfuerzos alentando a los estados a poner en marcha la Pasarela Digital Única, que proporcionará a las pymes acceso fácil a la información, los procedimientos y los servicios de asistencia establecidos en la actividad comercial transfronteriza. Esto implica que cada país debe interconectar sus servicios en una ventanilla única, a fin de ofrecer una respuesta ágil y coordinada.

Con respecto a las relaciones comerciales fuera de la UE (algo que hoy sólo es habitual para 600.000 pymes), la Comisión promoverá un entorno favorable a las pequeñas y medianas empresas en sus diálogos multilaterales y bilaterales y pondrá en marcha un nuevo portal de información para informar sobre políticas comerciales, procedimientos y trámites aduaneros de terceros países.

Por otra parte, la Unión seguirá trabajando para facilitar la transmisión de empresas si sirve para mantener la actividad y empleo de las pymes y apoyará a los Estados miembro en sus esfuerzos por establecer un entorno empresarial que favorezca el cambio de propietarios. Según la propia Comisión, “la adquisición de una empresa existente con frecuencia resulta más ventajoso que la creación de una nueva” y calcula que unas 450.000 pymes cambian de propietarios cada año, lo que afecta a más de dos millones de empleados. Sin embargo, en un tercio de los casos la transmisión de la propiedad no prospera y, en consecuencia, Europa pierde alrededor de 150.000 compañías y 600.000 mil puestos de trabajo. A menudo, los motivos son la falta de preparación previa, la dificultad para encontrar sucesor y unas medidas tributarias y reguladoras desfavorables.

 

Más y mejor financiación

El acceso a la financiación es siempre esencial en cualquier firma para costear las necesidades de inversión que requerirá la doble transición. Sin embargo, en todas las fases del desarrollo, las pequeñas tienen más dificultades que las grandes para obtenerla. Revertir esta realidad va a requerir un enfoque que combine un entorno reglamentario propicio y financiación europea y nacional suficiente y armonizada, así como acceso a redes de empresas e inversores.

Para empezar será necesario diversificar las fuentes de financiación. Por ejemplo, las inversiones de capital riesgo en Europa son en torno a ocho veces menos cuantiosas que en Estados Unidos y las empresas emergentes innovadoras y en rápido crecimiento con importantes necesidades de capital a menudo se trasladan al extranjero para encontrar capital riesgo. En este sentido, como primera medida, para evitar las reticencias de los posibles inversores, la UE podría poner en marcha un proyecto piloto que permitiría una valoración más precisa de las pymes emergentes de alta tecnología a partir de “su cartera de tecnología y propiedad intelectual e industrial”. También se elaborará un plan de acción renovado sobre la unión de los mercados de capitales y se desplegarán nuevas formas de compartir el riesgo con el sector privado, como la participación de la UE como “inversor ancla” en las ofertas públicas iniciales (OPI) lanzadas por pymes.

Por su parte, las normas sobre ayudas estatales han hecho posible un apoyo nacional significativo a las pymes y al capital riesgo, por lo que la Comisión las revisará antes de finales de 2021 para garantizar que siguen siendo adecuadas para sus fines.

Además, la falta de diversidad entre los destinatarios de las inversiones reduce la reserva de talentos y la innovación. Las mujeres pusieron en marcha un tercio de las empresas en Europa, pero sus proyectos están infrarrepresentados en la obtención de capital riesgo. En este sentido, la Comisión se plantea una iniciativa con perspectiva de género para el uso de los fondos de inversión InvestEU así como priorizar el apoyo a aquellas pymes dirigidas por mujeres que presenten sus proyectos de innovación al Consejo Europeo de Innovación.

Volviendo a InvestEU, la partida correspondiente a las pymes servirá para apoyar la financiación mediante la emisión de acciones para pymes y empresas pequeñas de mediana capitalización de sectores de interés especial para la Unión, como espacio y defensa, sostenibilidad, digitalización, innovación, financiación con perspectiva de género, y tecnología verde y profunda.

 

 

Fuente: innobasque