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La UE ultima los mecanismos de ajuste al carbono en sus fronteras

jueves, 10 de junio de 2021 | Mercados

 

Mientras la Comisión Europea se prepara para lanzar uno de los mayores paquetes de propuestas legislativas sobre el clima y la energía del mundo, conocido como Fit for 55, los expertos están estudiando un primer borrador de la propuesta para un mecanismo de ajuste sobre el carbono en la frontera (CBAM Carbon Border Adjustment Mechanism), que se ha dado a conocer estos días como primer documento filtrado del paquete.

Según lo que trasciende en esta información, la intención principal de este paquete de medidas legislativas es frenar la entrada de productos con alta huella de carbono producidos en otros países con objetivos menos ambiciosos que la UE.

El documento indica que la Unión Europea está elaborando un reglamento para crear una autoridad de ajuste del carbono en la frontera, que impondría costes de emisión de carbono a bienes importados como el acero, el cemento, la electricidad y los fertilizantes.

 De este modo se cubrirían tanto las emisiones directas como las indirectas. En cuanto al calendario, la propuesta se introduciría gradualmente a partir de 2023, para llegar a la plena aplicación a partir de 2026.

 

¿Cómo funcionaría?

Los importadores tendrían que obtener un identificador único asignado por la autoridad CBAM, y tendrían que comprar "certificados digitales" a un precio vinculado al coste de los permisos en el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (el mercado de carbono de la UE). Los certificados serían por tonelada de emisiones de CO2 de los productos importados.

 

Países cubiertos

El borrador sugiere que el impacto lo sufrirían principalmente los países vecinos de la UE, como Turquía, Rusia y Ucrania. Quedarían excluidos Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza y los territorios de ultramar de la UE. También estarían exentos los países con una tarificación del carbono similar a la de la UE.

Este paquete de medidas (cuyo lanzamiento está previsto para el 14 de julio) tendrá como objetivo situar a la UE en la senda de la reducción del 55% de las emisiones de CO2 para 2030, con el fin de alcanzar el objetivo establecido de emisiones cero en 2050.

 

Diplomacia verde

Para Tim Gore, Jefe del Programa de Economía Circular del Instituto de Política Ambiental Europea (IEEP) "Este proyecto puede ser compatible con lo que establece la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero eso no significa que los socios comerciales estén de acuerdo con él”.

En su opinión “no se abordan las preocupaciones de los países menos desarrollados y vulnerables al clima, ya que no se hace referencia a las posibles exenciones o al uso de los ingresos para apoyar su transición hacia una economía baja en carbono. La UE tendrá que intensificar su diplomacia con estos países en particular".

El paquete abarcará un amplio abanico de políticas energéticas: desde el impulso a las renovables hasta la eficiencia energética, pasando por el rendimiento energético de los edificios, así como la gestión de los usos del suelo, la fiscalidad, el reparto equitativo de esfuerzos y el régimen de comercio de derechos de emisión, que regula el mayor mercado de carbono del mundo.

 

Fuente: el Confidencial