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Las ciudades lideran la lucha contra el cambio climático y la transición hacia las renovables

jueves, 19 de diciembre de 2019 | Mitigación

 

Las ciudades se han convertido en líderes en la lucha contra el cambio climático y la transición hacia las energías renovables. Es un patrón que se repite en todo el mundo, no solo en los países más desarrollados. En la actualidad, 10.000 ciudades de todo el globo trabajan para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y muchas de las medidas para lograrlo están vinculadas a las renovables.

"Las administraciones locales entienden que las energías renovables significan menos casos de enfermedades pulmonares y cardíacas, más empleos locales y un alivio para el presupuesto municipal ", señaló Rana Adib, secretaria ejecutiva de REN21, en la presentación del informe – Renewables in Cities 2019 Global Status Report– a finales de noviembre en París.  "Si la decisión dependiese solo de las ciudades, la política climática y energética de hoy sería totalmente diferente", añadió.

Los datos del informe apoyan estas palabras. Para noviembre de 2019, casi 1.200 jurisdicciones y gobiernos locales en 23 países habían declarado el estado de emergencia climática. Además, alrededor de 10.000 ciudades ya han adoptado medidas para reducir las emisiones de carbono; y muchos de estas medidas están vinculados a las renovables. Cuando muchos países aún pronostican que la implementación de sistemas de energía 100% renovables se demorará varias décadas, este estudio muestra que ya hay numerosas ciudades en el mundo que hoy obtienen el 100% de su electricidad a través de fuentes renovables. Ciudades que están adoptando medidas para que la energía limpia llegue también a los sectores de climatización, transporte e industria.

El informe muestra, asimismo, que en Europa, cada vez más urbes están recuperando el control del suministro de energía al municipalizar las compañías de energía o formando nuevas. Como referencia, cita el caso de Barcelona Energía, constituida para suministrar energía renovable producida localmente a los habitantes de la ciudad y las instalaciones municipales. El informe recuerda que ya en en el año 2000, Barcelona fue una de las primeras ciudades europeas en aprobar una ordenanza solar, exigiendo el uso de la solar térmica en las nuevas construcciones y en las que se fueran a renovar para abastecer un mínimo del 60% de sus necesidades de agua caliente. El próximo proyecto que se pondrá en marcha en la ciudad es una red de enfriamiento solar que se espera que comience a operar en breve.

 

Claves para mejorar la salud metropolitana


Otro mensaje muy potente del informe es el vínculo entre renovables y ambiente más saludable en las urbes. "Las energías renovables podrían salvar a millones de personas de muerte prematura“, se asegura en Renewables in Cities 2019 Global Status Report. Las partículas y otros contaminantes del aire producidos por los combustibles fósiles literalmente asfixian las ciudades, provocando millones de muertes prematuras, según la Organización Mundial de la Salud.

En términos económicos, los daños a la salud causados solamente por el tráfico le cuestan a la Unión Europea alrededor de 62.000 millones de euros al año. Aplicar políticas ambiciosas y creativas  para acabar con esta contaminación es la receta que se está poniendo en marcha en Barcelona, Berlín, Copenhague, Heidelberg, Lisboa, Londres, París, Rotterdam, Estocolmo, Seúl, Varsovia… Ciudades, todas ellas, que han comprometido a establecer nuevos estándares de calidad del aire que cumplan o superen los objetivos nacionales existentes en un plazo de dos años.

Copenhague es la más ambiciosa: quiere ser la primera capital del mundo en lograr la neutralidad climática para 2025. Una de las medidas con las que quiere lograrlo es la electrificación al 100% del transporte: este año ha puesto en circulación  400 autobuses eléctricos en las calles de la ciudad y para el próximo año los ferris también serán eléctricos.

Para las ciudades en países en vías de desarrollo, las renovables suponen, además, la única manera de ampliar el acceso a la energía a todos los habitantes, particularmente a aquellos que viven en barrios marginales, en asentamientos informales o en áreas periurbanas. Ciudad del Cabo, por ejemplo, tiene la tasa de electrificación más alta de Sudáfrica, pero alrededor de un millón de hogares se encuentran en áreas que no son electrificables porque la tierra está ocupada ilegalmente o estám en zonas propensas a inundaciones o restringidas. Así, la pobreza condiciona que estos hogares no puedan utilizar electricidad durante parte del mes, lo que les lleva a emplear velas y estufas de parafina. "Esto provoca periódicamente graves incendios, causando muertes, lesiones y desplazamiento. Los sistemas solares domésticos son una alternativa segura y asequible”, explica Dan Plato, alcalde de Ciudad del Cabo. 

El informe muestra que el 70% de todas las ciudades del mundo ya están afectadas por el impacto del cambio climático. Pero para crecer y prosperar hace falta energía, como recuerda Rana Adib, quien advierte: “Si las ciudades no hacen algo sobre la forma en que producen y usan la energía, van a causar su propia destrucción. Es así de simple y ellos lo saben. Y con más de mil millones de personas en todo el mundo viviendo en barrios marginales y asentamientos informales, los más pobres serán los más afectados”. 

 

Urbes más resilientes


Otro beneficio de las renovables es que permiten garantizar el suministro energético cuando se producen episodios climáticos adversos. Fenómenos que no solo se producen en el sur; el cambio climático está provocando que también ocurran en Europa cada vez con mayor frecuencia. En estas situaciones, "mantener la infraestructura energética funcionando es esencial para asegurar la operación continua de los servicios de rescate, los hospitales y los sistemas de información", señala Adib.

En palabras de la secretaria ejecutiva, otra gan ventaja  de las energías renovables es que empoderan a los ciudadanos. "Nuestro informe muestra que en los últimos años, el número de proyectos de energía comunitaria que utilizan fuentes renovables ha aumentado, lo que confirma que la democracia es un motor tan importante para la transición energética como el cambio climático".  Dinamarca, Alemania y el Reino Unido están a la vanguardia de este desarrollo. Pero estos proyectos comienzan a surgir también en otras partes del mundo, como Tailandia, Japón y Canadá, señala el informe.

Ahora bien, "es importante enfatizar que incluso las ciudades más grandes del mundo con poder de decisión no pueden reemplazar a los gobiernos nacionales y su responsabilidad en el cumplimiento de sus compromisos con el Acuerdo de París. A medida que la crisis climática se extiende, nadie puede esconderse", concluye Adib.

 

Fuente: Energías Renovables