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Las garantías de origen crecen de forma imparable

jueves, 12 de abril de 2018 | Mitigación

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CMMC) publica todos los años un informe sobre el sistema de garantía de origen y etiquetado de la electricidad, que sirve para conocer qué electricidad procede de fuentes renovables y cuál es el impacto ambiental de la energía que ofrece cada comercializadora. En 2016 el total de garantías de origen expedidas procedentes de fuentes renovables fue de 83.679 GWh frente a los 70.899 GWh de 2015. La tendencia en Europa es similar.

El sistema de garantía de origen (GdO), que ya se recoge en la Directiva 2001/77/CE sobre promoción de electricidad con fuentes renovables, se puso en marcha en España el 1 de diciembre de 2007, tras la Orden Ministerial ITC/1522/2007. Desde entonces es gestionado por la CNMC. Cualquier productor puede solicitar gratuitamente la emisión de garantías de origen de su electricidad. Y cualquier consumidor puede saber, por tanto, que la electricidad contratada procede de fuentes renovables.

Según los datos del informe de 2016 de la CNMC, las garantías expedidas mediante el sistema de GdO representaron el 32,6 % de la producción nacional de ese año y el total de GdO expedidas procedentes de instalaciones de fuentes renovables es superior al dato del año 2015, pasando de 70.899 GWh a 83.679 GWh. El  85,5% de las mismas fueron transferidas a comercializadoras de energía.

Evolución de garantías de origen expedidas. Año 2016

Los informes anuales de la CNMC certifican que el origen de la energía suministrada por las distintas comercializadoras es renovable en un porcentaje determinado.

El informe también da cuenta de las GdO que al final son redimidas, es decir, que son compradas por un cliente final que consume esa energía renovable. En 2016, las garantías redimidas fueron el 38,2% de todas las garantías expedidas, transferidas o importadas. Una cifra que supone el triple que en 2010. 

Mix de producción y etiquetado de la electricidad
La CNMC también muestra el mix de producción nacional y la clasificación del impacto ambiental de la electricidad que suministra cada comercializadora. Impacto que tiene en cuenta las emisiones de dióxido de carbono y la generación de residuos radiactivos de alta actividad. En 2016 la aportación de las renovables al mix de producción fue del 39,8% como puede verse en el gráfico y la tabla 2, por delante de otras fuentes como la nuclear (21,3%), el carbón (14,2%) o el gas (11,1%).

En 2015 se quedó en el 35,3%. Ese aumento de la aportación renovable registrado en 2016 supuso un descenso de las emisiones de dióxido de carbono, que pasaron de 0,30 a 0,25 kilogramos de CO2 por kilovatio hora (kWh). En cambio, los residuos radiactivos aumentaron desde los 0,48 miligramos por kWh a los 0,51. 

En cuanto al impacto ambiental, se elabora a partir del mix de energía producida, y se refleja en una escala que va de la A (el mínimo impacto ambiental) a la G (el máximo impacto). El mix energético español en 2016 se mantiene un año más dentro de la categoría D, tanto en emisiones de CO2 como en generación de residuos radiactivos. Y aquí es donde se plasman grandes diferencias entre comercializadoras que solo ofrecen renovables, y que consiguen la categoría A, frente a otras que incluyen, en mayor o menor medida, energías convencionales en su mix. De este modo, el sistema de garantía de origen y etiquetado de la electricidad, permite a particulares y empresas saber qué impacto sobre el medio ambiente tiene la electricidad que consumen.

 

 

Fuente: Energías-Renovables