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Los bosques tropicales están expulsando más carbono a la atmósfera de la que absorben

lunes, 02 de octubre de 2017 | Adaptación

Hasta hoy se creía que los grandes bosques de nuestro planeta actuaban como un gran sumidero de dióxido de carbono, atrapando los átomos de carbono de los gases de efecto invernadero que contaminan la atmósfera. Sin embargo, una nueva investigación publicada en la revista Science ha volado por los aires esta teoría.

Según un estudio elaborado por científicos del Woods Hole Research Center y de la Universidad de Boston, los bosques están tan degradados que en lugar de absorber las emisiones liberan a la atmósfera más carbono. 

La investigación analiza datos de 2003 a 2014 y muestra que las mayores superficies boscosas de nuestro planeta están liberando 425 teragramos de carbón anualmente, es decir, 425.000.000 toneladas. O el equivalente a todo el carbono que libera el tráfico en Estados Unidos.  Por continentes, América Latina supuso el 60% de las emisiones, el 24% provino de África y el 16% de Asia. ¿Los responsables? La degradación y la deforestación que sufren superficies boscosas como el Amazonas o los bosques tropicales de Indonesia o Congo.

"Las pérdidas debidas a la deforestación y la degradación están emitiendo más CO2 a la atmósfera, en comparación con la cantidad que el bosque es capaz de absorber", declaró Alessandro Baccini, autor principal del estudio. La investigación ha medido el impacto de la degradación del bosque, un fenómeno que consiste en la reducción de la densidad de los árboles y de la biodiversidad.

Así, un bosque que aparentemente está en buenas condiciones en las imágenes por satélite, puede encontrarse muerto por dentro. Esta herida sutil de los grandes bosques se pudo detectar gracias a mediciones de satélite, láser y análisis específicos del contenido de carbono que contenía la tierra de las áreas forestales. Los autores del estudio comprobaron con este método que la deforestación es “menos importante” que la degradación, responsable de casi el 70% de las pérdidas de biomasa. "Los bosques están perdiendo más carbono de lo que pensábamos", declaró Baccini.

La investigación analiza datos de 2003 a 2014 y muestra que las mayores superficies boscosas de nuestro planeta están liberando 425 teragramos de carbón anualmente, es decir, 425.000.000 toneladas.

Pese a lo dramático del hallazgo, los científicos se muestran esperanzados y creen que es posible revertir esta situación y convertir otra vez los bosques en un sumidero de CO2.

Para ello, la prioridad es proteger los bosques con alta densidad de carbono y, en concreto, a sus defensores. “Aquellos que viven en el bosque pueden marcar la diferencia”, señalaron.

Además, incidieron en la necesidad de introducir cambios importantes en las políticas forestales comoreducir la deforestación, frenar la degradación y restaurar la tierra forestal.

 

Fuente: Play Ground