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Los incendios forestales árticos baten récords de emisiones

viernes, 04 de septiembre de 2020 | Adaptación

 

Los incendios forestales que asolaron el círculo polar ártico este verano ya han rebasado los niveles récord de emisiones del año pasado, con unos penachos de humo que abarcan el equivalente a más de un tercio de la superficie de Canadá, según confirman los científicos del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS).

Los científicos del CAMS, que se implementa a través del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Comisión Europea, monitorizan a diario la actividad de incendios forestales en todo el mundo basándose en observaciones satelitales que miden su intensidad y las emisiones estimadas. Este proceso permite al CAMS elaborar una panorámica a más largo plazo de la actividad de incendios.

Gracias a los datos del Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS) del CAMS, los científicos han estimado que las emisiones de CO2 de este año derivadas de los incendios del círculo polar ártico han aumentado en algo más de un tercio en comparación con las de 2019.

La mayor parte del incremento de la actividad de incendios forestales se ha registrado en la República de Sajá (Rusia), donde millones de hectáreas de terreno han quedado arrasadas y las emisiones de CO2 han protagonizado un repunte considerable: de 208 megatoneladas en 2019 a 395 megatoneladas en 2020. Si bien las fuentes de ignición no están claras y resultan difíciles de localizar con precisión, se cree que algunos de los incendios originados a principios de la temporada fueron provocados por los denominados «incendios zombis», que podrían haber estado ardiendo bajo tierra durante los meses de invierno.

Según los datos del GFAS del CAMS, si bien el punto álgido de la temporada de incendios en el Ártico tuvo lugar en julio y a principios de agosto, la República de Sajá y Chukotka siguieron experimentando una intensidad total diaria de incendios forestales superior a la media en agosto. Entre junio y agosto, los incendios en el distrito federal del Lejano Oriente de Rusia emitieron un total de aproximadamente 540 megatoneladas de CO2, lo que supera el anterior máximo de emisiones totales del conjunto de datos del GFAS, registrado en 2003.

Entretanto, una amplia región del sudoeste de EE. UU. también ha registrado problemas relativos a incendios forestales debido a la canícula, con penachos de humo de gran envergadura desplazándose hacia el este por los Grandes Lagos en dirección al Atlántico Norte. En concreto, California ha experimentado una actividad de incendios forestales generalizada y ha registrado el segundo y el tercer incendio más graves de la historia de este estado.

Se cree que estos incendios forestales generalizados de especial intensidad y ubicados principalmente en California y Colorado fueron originados por la caída de rayos. Los datos de la base del GFAS del CAMS muestran que, en el caso de Colorado, la intensidad de los incendios para la totalidad del estado se situó muy por encima de la media del periodo 2003-2019 durante la mayor parte de agosto, mientras que, en California, dicha intensidad alcanzó su punto álgido en la segunda quincena del mes.

Mark Parrington, científico sénior y experto en incendios forestales del CAMS, comentó: «Los incendios del ártico que arden desde mediados de junio y muestran una elevada actividad ya han superado los récords de 2019 en términos de magnitud e intensidad, tal y como queda reflejado en las emisiones estimadas de CO2. Gracias a los datos proporcionados por nuestro servicio homólogo en el CEPMPM, el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), sabemos que este verano han vuelto a predominar unas condiciones más cálidas y secas. Nuestra monitorización resulta fundamental a la hora de comprender cómo la magnitud e intensidad de estos incendios forestales repercuten en la atmósfera en términos de contaminación del aire. Además, ello brinda información relevante a científicos, autoridades y organismos competentes en todo el mundo».

 

Fuente: El tiempo