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Los incendios forestales en Australia han quemado más de 6 millones de hectáreas

lunes, 06 de enero de 2020 | Adaptación

 

Desde septiembre se han quemado más de 6 millones de hectáreas, una superficie equivalente a la suma de la extensión total de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco y se han destruido más de 1.500 casas.

Australia está viviendo una de sus peores temporadas de incendios forestales, alimentados por temperaturas récord y meses de severas sequías.

Y, según trabajadores de emergencia, lo peor aún está por venir.

Shane Fitzsimmons, comisionado del Servicio de Bomberos Rurales de Nueva Gales del Sur, advirtió que las "volátiles" condiciones podrían intensificar los incendios.

El sábado, los incendios ardieron peligrosamente fuera de control en la costa este, impulsados por las altas temperaturas y vientos poderosos, dejando a miles de hogares sin luz ni electricidad.

Por otra parte, el primer ministro de Australia, Scott Morrison, advirtió que los devastadores incendios pueden continuar ardiendo por meses.

 

¿Dónde están ocurriendo los incendios?

Los incendios están ocurriendo en zonas de la costa este y sur, que es donde vive la mayoría de la gente.

Estas zonas incluyen áreas alrededor de Sídney y Adelaida.

Desde septiembre del año pasado, los incendios han dejado un saldo de al menos 24 muertos y decenas de desaparecidos.

Hasta el momento han quedado destruidas 1.500 viviendas.

Solamente en Nueva Gales del Sur se han quemado más de cuatro millones de hectáreas (una héctarea tiene aproximadamente el tamaño de un campo deportivo).

Para poner esta cifra en contexto, piensa que, en 2019, cerca de 900.000 hectáreas se quemaron durante los incendios de la Amazonía, y 800.000 en los incendios de California, Estados Unidos).

 

¿Por qué son tan feroces en comparación con otras temporadas?

Australia siempre ha tenido incendios forestales —es lo que se conoce como temporada de incendios— pero este año son mucho peores que lo normal.

La causa inmediata es el clima, específicamente un fenómeno conocido como dipolo del Océano Índico (o, también, como el Niño indio, que ha propiciado un período de calor y sequía.

En 2019, Australia estableció dos veces un nuevo récord de temperatura. El 17 de diciembre se alcanzó un máximo promedio de 40,9ºC, y al día siguiente 41,9ºC.

Eso se suma a un prolongado período de sequía. Por otra parte, algunos incendios comenzaron de forma deliberada.

 

¿Tiene algo que ver el cambio climático con los incendios?

El consenso científico es que los niveles crecientes de CO2 están calentando el planeta.

Australia se ha vuelto más calurosa en las últimas décadas y se espera que continúe haciéndolo.

Si bien los incendios son parte natural del ciclo climático australiano, científicos han advertido durante mucho tiempo que este clima más cálido y seco contribuirá a que los incendios se vuelvan más frecuentes y más intensos.

Los patrones climáticos más extremos y las temperaturas más altas aumentan el riesgo de incendios forestales y les permite extenderse más rápido y por más terreno.

 

¿Cómo afectan los incendios a la vida silvestre?

Mientras que la gente puede huir de los incendios y puede ser evacuada en caso de necesidad, las llamas son devastadoras para la vida silvestre de la zona afectada.

Los canguros, que se mueven rápidamente, pueden por lo general escapar a menos que queden rodeados por las llamas. Los koalas, que andan despacio, suelen perecer en los incendios.

Pero las llamas no solo matan directamente a los animales. También destruyen su hábitat, dejando a los sobrevivientes vulnerables incluso mucho después de que los incendios se han extinguido.

Un estudio académico estima que cerca de 500 millones de animales ya se han muerto solo en Nueva Gales del Sur. Además, se han perdido un sinnúmero de vacas y ovejas.

 

Fuente: BBC Mundo