Factor

Los países del Mediterráneo se unen contra el cambio climático

martes, 19 de julio de 2016 | Mitigación

El camino hacia la cumbre del Clima que tendrá lugar en Marrakech el próximo 7 de noviembre (COP22) comienza a trazarse. Durante dos días, la ciudad de Tánger organiza junto a la Unión por el Mediterráneo (UpM), con sede en Barcelona, el segundo Foro Mediterráneo contra el cambio climático (MedCOP), tras la buena acogida que tuvo en Marsella su primera edición, como antesala de la Cumbre de París.

Casi 2.000 expertos de Europa y de la cuenca mediterránea se han reunido en un espacio donde varios delegados han alzado la voz para pedir "una identidad mediterránea" y mayor compromiso a nivel internacional con el fin de poder cumplir los objetivos que se forjaron tras el histórico acuerdo que tuvo lugar en París en la COP21.

En un acto donde han faltado algunos de los representantes políticos que se esperaba, como Segolène Royal -presidenta de la COP21 y ministra de Ecología en Francia- y el secretario español de Medio Ambiente, Pablo Saavedra Inarja, debido a problemas con su avión, las palabras "cooperación" y "unidad" son las que más se han mencionado en un contexto que tiene como objetivos "afirmar la dimensión mediterránea como relevante para la lucha contra el cambio climático", y a su vez "permitir la ejecución de una verdadera hoja de ruta para la mitigación y la adaptación".

La MedCOP ha sido inaugurada por las palabras del monarca de Marruecos, Mohamed VI, pronunciadas por el presidente del Consejo Regional de Tánger-Tetuán-Alhucemas, Ilyas al Omari. "El Mediterráneo será una de las regiones del mundo que recibirá el mayor impacto del recalentamiento climático", afirma el rey de la dinastía alauí en un mensaje escrito y remitido a todas las personas presentes en el lugar.

Asimismo, en este espacio donde se encontraba su hermano, el príncipe Moulay Rachid, al Omari ha indicado que este acontecimiento "constituye un momento privilegiado para dar impulso a proyectos emblemáticos, como por ejemplo, la creación de un grupo de expertos sobre los cambios globales en el Mediterráneo, la creación de una plataforma de compensación de carbono voluntaria y ética; o, también, el desarrollo de fondos fiduciarios para las áreas marinas protegidas".

El papel de España en este proyecto es muy importante y el embajador de España en Marruecos, Ricardo Díez-Hochleitner Rodríguez, lo ha reafirmado en su discurso declamado en nombre del secretario de Estado de Medio Ambiente: "Marruecos cuenta con el pleno respaldo de España y siempre estará a su lado". Ha felicitado al país vecino por acoger la Cumbre del Clima este año y la responsabilidad que eso conlleva. "Necesitamos una acción coordinada y luchar a favor de un fenómeno que nos afecta", ha asegurado el diplomático.

Se ha recordado que el Mediterráneo es uno de los "puntos calientes" del cambio climático, ya que se prevé que haya un aumento de la temperatura media anual desde los 2,2 grados hasta 5,1 para 2100. Por eso mismo, es importante "educar a la generación joven ya que somos el futuro. Tendría que haber pedagogía sobre el cambio climático y asignaturas en los colegios sobre este tema para su concienciación", aseveraba en una rueda de prensa este domingo Federico Brocchieri, coordinador de la red del Clima de Italia.

Como colofón, el presidente de la Unión por el Mediterráneo, Fattllah Sijilmassi, ha puntualizado -tras un minuto de silencio por el atentado en Niza que ha sesgado la vida de, al menos, 84 personas- que es necesario "dar una respuesta a la seguridad para la estabilidad de la religión" dado que "sin seguridad no hay desarrollo y sin desarrollo, no hay seguridad".

Hacia la Cumbre de Marrakech

El próximo noviembre, una de las ciudades más importantes de Marruecos será la encargada de albergar la que se prevé "la COP de la acción", en palabras de Hakima al Haité, ministra delegada del Medio Ambiente en Marruecos. Y es que esta convención será "histórica" e irá dirigida, sobre todo, a los países más vulnerables ya que "África es el continente que más sufre los efectos climáticos".

Después del acuerdo que se aprobó por unanimidad en París el pasado diciembre, Marruecos se enfrenta a la puesta en marcha a corto plazo del texto ratificado en Nueva York el pasado abril y firmado por 171 países de los 195 que componían dicho acuerdo. Una de las conclusiones en la que se tiene que seguir trabajando es de la mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2 grados con respecto a los niveles preindustriales y perseguir los esfuerzos por limitar el aumento a 1,5 grados.

Durante estos años y más en estos últimos meses, Marruecos se ha implicado mucho en las energías renovables y su intención es convertirse en ejemplo de país sostenible. Muy recientes son los casos de la construcción de una megaplanta solar en Ouarzazate -construida por firmas españolas- y la prohibición del uso y la comercialización de las bolsas de plástico que entró en vigor este mes de julio.

Fuente: El Mundo