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Murcia tendrá mayor frecuencia de noches tropicales y más días cálidos y sin lluvia a final de siglo

jueves, 23 de junio de 2016 | Adaptación

Antonio Navarro presenta el diagnóstico de los riesgos climáticos actuales y futuros en los cinco sectores estratégicos: agua, agricultura, medio natural, salud y urbanismo y plantea algunas líneas de acción. El Ayuntamiento, a través de ALEM, dispone de la hoja de ruta que culminará con el Plan Municipal de Adaptación al Cambio Climático de Murcia.

Identificar y conocer los puntos débiles es un requisito imprescindible para poder obrar en consecuencia y adoptar las medidas apropiadas que anulen o mitiguen las posibles consecuencias negativas, dando respuesta además a las que se puedan presentar. Porque lo que se desconoce, no se puede combatir y, mucho menos, resolver.

Ante el desafío del cambio climático, el estudio de vulnerabilidad y de riesgos climáticos representa la base para definir la hoja de ruta municipal que debe culminar con un Plan Municipal de Adaptación para hacer frente a este reto, que tiene una dimensión global pero cuya resolución debe llegar a nivel local.

Antonio Navarro, concejal de Urbanismo, Medio Ambiente y Huerta, que ayer recogió un premio concedido al municipio como reconocimiento al liderazgo de Murcia en las políticas de lucha contra el cambio climático, ha presentado hoy tanto el Diagnóstico de Vulnerabilidad como el Análisis de Riesgos Climáticos. “Debemos ser conscientes de la realidad de Murcia, del importante reto al que nos enfrentamos, y de la necesidad de buscar caminos y alternativas que nos lleven hacia un consumo de los recursos cada vez más eficiente, racional y social”, ha señalado Navarro.

Heladas, vendavales y lluvias intensas, eventos menos problemáticos

Un paso obligatorio es disponer de un diagnóstico de los riesgos climáticos actuales y futuros en cinco sectores estratégicos para el municipio: agua, agricultura, medio natural, salud y urbanismo.

Los análisis disponibles indican que en 2064, la escasez de precipitaciones, el incremento de las temperaturas y las olas de calor alcanzarían un “nivel de riesgo preocupante” en los cinco sectores. Por el contrario, tanto las heladas, prácticamente nulas, como los vendavales, constituyen eventos menos problemáticos para Murcia. Por lo que respecta a las lluvias intensas, que históricamente han supuesto riadas o inundaciones, y pese a un incremento en intensidad, su frecuencia se verá reducida y las lluvias intensas no formarían parte de los riesgos más importantes para Murcia.

Los principales resultados para el siglo actual son:

-       Aumento de las temperaturas media, máxima y mínima

-       Disminución de la precipitación anual acumulada

-       Disminución progresiva del número de días de heladas al año

-       Incremento de los días cálidos y noches tropicales

-       Aumento del número de días sin lluvia

-       Disminución de regímenes de lluvia: débil, moderada, intensa y torrencial

Subida de temperaturas

En este sentido, las proyecciones climáticas constatan que las dos variables más preocupantes para Murcia son el incremento de las temperaturas y el descenso de las precipitaciones. Se esperan subidas en la temperatura media, mínima y máxima anuales de 2,5ºC en toda la región, mientras, para finales de siglo, considerando el escenario climático más favorable, la frecuencia de las noches tropicales aumentará un 25% y  el número de días cálidos un 74%. Las proyecciones en cuanto a precipitaciones reflejan un descenso comprendido entre el 8% y el 11% del número de días sin lluvia.

Líneas de actuación

Cada sector se verá influenciado por estas variables y recibirá diferentes impactos. Como respuesta a esos riesgos climáticos, se proponen determinadas líneas de acción:

-       En la agricultura, el cultivo de especies autóctonas, adaptadas al clima, o la implementación de métodos de cultivo alternativos más protectores ante condiciones extremas y que permiten un mejor aprovechamiento del recurso hídrico, como puede ser el cultivo acolchado;

-       En el sector agua, intensificar la acción en la gestión del recurso del lado de la demanda y de la gestión de la contaminación de las masas de agua, bien sea originada por inundaciones o escasez de recursos;

-       En el medio natural, estudiar la adaptación de los modos de gestión de los espacios verdes públicos relacionados con un riego más eficiente sin que sea fuente de estrés hídrico para las plantaciones, o la plantación de especies autóctonas más resilientes ante condiciones extremas de temperaturas y de sequía hidrológica;

-       En el sector salud, como respuesta a las olas de calor e incremento de las temperaturas, se recomienda reforzar las acciones preventivas acerca de los públicos vulnerables, así como desempeñar acciones de prevención ante enfermedades respiratorias y la obesidad, para reducir los focos de riesgo;

-       En el urbanismo, la lucha contra la pobreza energética, el refuerzo de las infraestructuras de evacuación de aguas pluviales y el incremento del confort térmico en las calles del centro de la ciudad en verano, entre otras, serán acciones a contemplar.

 

FUENTE: ALEM