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Nueva ley blindará el Green Deal Europeo

miércoles, 29 de enero de 2020 | Mitigación

 

Europa quiere blindar el objetivo de convertirse en el primer continente emisiones cero neutras para 2050, y para que sea irreversible se está preparando una nueva ley que se dará a conocer el próximo mes, ofreciendo a los inversores la certeza que piden antes de respaldar niveles de inversión sin precedentes.

Eso es lo que ha anunciado Frans Timmermans, el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de llevar a buen puerto el Acuerdo Verde Europeo, durante la celebración de una consulta de alto nivel que ha sido retransmitido públicamente. Ha advertido que el ejecutivo de la UE podría utilizar la futura ‘Ley Climática’ para emprender acciones legales contra los Estados miembros que no cumplan las promesas que han hecho sobre la reducción de emisiones.

«La ley climática disciplinará a todos en este proceso, especialmente en el aspecto político, para tomar las medidas necesarias para cumplir con la promesa de ser neutral en 2050», ha señalado Timmermans a los responsables políticos en Bruselas, al tiempo que ofrecía a las instituciones «la posibilidad legal de actuar ”si no se cumplían las promesas de cada uno de los gobiernos de los países miembro.

«Elegir hacer algo para la lucha contra la crisis climática es elegir empleos futuros, Europa se enfrenta una emergencia climática y no estamos para perder el tiempo», ha añadido, mientras preguntaba a los asistentes cuán preceptiva debería ser la nueva ley, parte del Acuerdo Verde Europeo. Esta propuesta es mucho más inteligente que invertir en mitigación, «nos enfrentamos a grandes desafíos», ha puntualizado, «y sabemos que necesitamos dinero, un dinero que se gastará pero que no generará ningún ingreso incisamente».

“Estoy seguro de que podemos hacerlo. Tenemos la ciencia, tenemos la tecnología, y ciertamente podemos encontrar el dinero” y por ello, Timmermans considera que la nueva ley «establecerá la dirección hacia la acción climática de la UE, dará previsibilidad a los inversores y anclará la irreversibilidad de la transformación de la economía hacia un modelo descarbonizado».

Pese a todo, hay preguntas que se deben contestar por la ley que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen ha asegurado que se presentará en los próximos 100 días. Esas preguntas clave que aún no se han respondido son: «¿Hasta qué punto queremos ser prescriptivos? ¿qué ambiciosos debemos ser en su cumplimiento? y ¿quién será el responsable si no se cumplen los objetivos climáticos?.

Para el ex ministro holandés la revolución industrial verde ocurrirá en todo el mundo, independientemente de si los europeos están a bordo o no. «Si lo hacemos bien, puedo asegurarles que en todo el mundo habrá un gran interés», el objetivo de neutralidad climática para 2050 es «una oportunidad única para liderar, no solo en Europa sino en el mundo». Porque en su opinión, las tecnologías sostenibles o «veres» serán las que marcarán la economía global del futuro.

Esta consulta pública de alto nivel se ha organizado para recopilar los comentarios de todas las partes interesadas antes de que la Comisión publique su propuesta legislativa en marzo. Con este plazo tan apretado, los gobiernos de todos los países de la UE deberán tener sus propias regulaciones, porque la Comisión Europea quiere llegar a la Cumbre del Clima de Glasgow, en noviembre próximo, con los deberes hechos. Europa pretende anunciar en la COP26 un objetivo actualizado de reducción de carbono para 2030, y si la Ley Climática se presenta en marzo, el Comité de Medio Ambiente del Parlamento Europeo podría votarla en junio antes de una votación plenaria en julio.

Queda solo por saber si finalmente la Comisión Europea aceptará la propuesta del Europarlamento de aumentar aún más las ambiciones de reducción de emisiones de efecto invernadero en 2030, es decir, llegar hasta el 55%, una opción muy por encima de lo que ha sugerido Ursula von der Leyen, quien dijo que la Comisión presentaría propuestas para un recorte de carbono del 50% para 2030 y consideraría elevar el objetivo al 55% en espera de un análisis de coste-beneficio «para el verano».

 

Fuente: El Periódico de la Energía