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ONU: Se avecina una gran escasez de agua por el cambio climático

miércoles, 25 de mayo de 2016 | Mitigación

La ONU ha instado a los países a actuar sin dilación para frenar las consecuencias del cambio climático. Los efectos del calentamiento se están manifestando más rápido de lo que se preveía y si no se toman medidas de inmediato puede ser demasiado tarde. Este es uno de los mensajes principales del informe "Previsión Medioambiental Global" (GEO-6, en inglés), presentado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi (Kenia), donde estos días se celebra la Asamblea Medioambiental.

El crecimiento de la población, la acelerada urbanización, el aumento del consumo, la desertificación, la degradación de la tierra y el cambio climático en conjunto han creado una severa escasez de agua, dice el informe. “Si esas tendencias continúan y no se implementan soluciones que mejoren los actuales patrones de producción y consumo, si no usamos los recursos naturales de una manera sustentable, el estado del medio ambiente en todo el mundo seguirá deteriorándose. Es esencial que entendamos que el ritmo de cambio del medio ambiente depende de nosotros y de que empecemos a trabajar con la naturaleza y no en contra de ella para parar estas amenazas”, advirtió el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, durante la presentación del informe. Steiner recalcó, sin embargo, que si se toman medidas inmediatas todavía hay tiempo para detener algunos de los peores impactos.

Para Jacqueline McGlade, la encargada del departamento de Ciencia de esta agencia especializada de la ONU, lo más urgente es asegurar el acceso al agua potable. “Si no tenemos agua de buena calidad, la salud se deteriora rápidamente. Hay mucha escasez en todo el mundo, así que tenemos que encontrar este recurso y usarlo con eficiencia. Se debe regular el manejo de los desechos para que los tóxicos no contaminen el agua. Se debe llegar a una manera holística del manejo del agua”, aseguró.

El GEO-6, considerado el informe actual más completo de la materia, intenta proporcionar información científica detallada que sirva para la implementación de nuevas políticas. Consta de seis informes separados que explican los problemas específicos de las regiones en las que el PNUMA divide el planeta.

Asia Occidental u Oriente Próximo

En esta región, los problemas más críticos son la degradación de la tierra y la desertificación, que han traído consecuencias a la economía y al medio ambiente. El crecimiento de la población y los continuos conflictos y guerras han minado la capacidad de la tierra para proveer agua y comida. Los grandes desplazamientos de personas han causado mucho estrés al medio ambiente y son los propios refugiados los que más sufren los efectos. “Hay tres millones de personas desplazadas y tras ellas quedan escombros y desechos, que también contaminan el agua. No es su culpa, pero no cuentan con ninguna facilidad de los gobiernos. Las personas en movimiento también tienen que mantenerse calientes y por ejemplo cortan árboles o queman basura. Aunque la atención debe estar en las personas, también hay efectos catastróficos de las rutas migratorias para el medio ambiente”, asegura la jefa de Ciencia del PNUMA.

América Latina y el Caribe

Las zonas urbanas y su población siguen creciendo: en 2015, el 80% de los ciudadanos de la región vivía en ciudades. Las clases medias consumen y contaminan cada vez más. Las emisiones aumentan y la calidad del aire en las urbes disminuye.

“Las tendencias de las amenazas al medio ambiente son más o menos las mismas en cuanto a deforestación, contaminación del agua y del aire de las ciudades, pero el cambio climático acelera estos problemas”, explica Diego Martino, asesor del PNUMA. Este organismo recomienda separar el crecimiento económico del consumo de recursos. “Reducir la dependencia en combustibles fósiles y diversificar las fuentes de energía es importante para la región”, dice el informe.

 

FUENTE: www.provincia.com.mx