Factor

¿Por qué el precio del CO2 no refleja el coste real del cambio climático?

martes, 16 de febrero de 2016 | Mercados

¿Cómo es posible que el precio de emitir una tonelada de CO2 en el Sistema Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS) haya bajado tras la reciente Cumbre del Clima de Paris, si casi 200 países han asumido objetivos de reducción?

¿Por qué existe una desvinculación entre el coste real de emitir una tonelada de CO2 para las diferentes economías mundiales y su precio en el mercado europeo?

Estas cuestiones mantienen en vilo a la Comisión Europea que sigue viendo al EU ETS como una herramienta clave de actuación contra el cambio climático y a otras regiones en diferentes continentes que ven en los mercados de carbono el camino a seguir para cumplir con sus objetivos de reducción de emisiones.

El precio de emitir una tonelada de CO2 en Europa ha pasado de 8,22 € a 31 de diciembre de 2015, a los 4,75€ en los que estaba el mercado a mediados de febrero. ¿Qué ha pasado en el mercado para que el derecho de emisión de CO2 (EUA, por sus siglas en inglés) haya perdido más de 3 euros en menos de dos meses?; ¿cómo se explica una caída de más del 40% en su cotización, tras el gran éxito político y social que ha supuesto la Cumbre del Clima de París de principios del pasado diciembre?; ¿qué variables mueven este mercado que hacen que los esfuerzos de la Comisión Europea por elevar el precio del CO2 para que refleje el coste real del cambio climático no sean efectivos?; ¿qué explica lo inexplicable para todos los expertos del mercado?

Pese a los numerosos esfuerzos políticos, económicos y sociales por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el mercado del CO2 está claramente influenciado por el mercado energético. Indicadores como el precio del gas natural en relación al carbón, el precio del barril de Brent, el precio de la electricidad en grandes generadores europeos como Alemania,… son claramente decisivos a la hora de explicar estas variaciones. De esta forma, en un contexto en el que todos estos indicadores caen, el precio del CO2 cae pese a los numerosos esfuerzos políticos por mantenerlo en niveles altos.

El reciente abaratamiento del precio del gas natural en relación al carbón hace que las empresas de generación eléctrica tengan unas menores emisiones asociadas a su producción, ya que generar un Kilovatio hora con carbón emite prácticamente el doble de CO2 que con gas natural. Como consecuencia de ello, su demanda de EUA para hacer frente a sus emisiones va a disminuir y ello trae consigo una bajada de los precios.

Este suceso ha coincidido con otro movimiento bajista: la caída del precio de la electricidad en Alemania, que se sitúa en mínimos históricos. Ello ha conllevado que las eléctricas estén recomprando la electricidad que previamente habían vendido en forma de futuros al mercado y que vendan los EUA previamente comprados para cubrir las emisiones de esta generación eléctrica.

Además, el mercado del CO2 no es ajeno a los temores internacionales a una nueva recesión global a raíz de la fuerte desaceleración de la economía China y de los países emergentes. Esto ha generado una caída general en todos los mercados que ha traído consigo que muchos industriales, ahorradores históricos de derechos de emisión, hayan comenzado a vender los EUA de los que disponían y que algunos participantes del mercado del CO2 estén vendiendo para hacer bajar el precio y recomprar más barato.

No obstante, pese a esta situación, los grandes analistas siguen defendiendo un precio de 8,80 € al final de 2016 confiando en los esfuerzos políticos europeos por subir el precio y que se acerque más al coste real de emitir una tonelada de CO2. En cualquier caso, son muchas las instalaciones industriales deficitarias, que deben comprar derechos de emisión para cubrir sus emisiones de 2015, que han visto esta bajada como un respiro en la “cuesta de enero”.