Factor

Se abre la consulta pública sobre el borrador de las Directrices de ayudas por costes indirectos de electricidad después de 2021

viernes, 17 de enero de 2020 | Mitigación

 

El martes 14 de enero de 2020 se abrió el plazo para realizar aportaciones acerca de la consulta pública sobre el borrador de las Directrices relativas a determinadas medidas de ayuda estatal en el contexto del régimen de comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero después de 2021, entre las que se incluyen la ayudas por costes indirectos de la electricidad.

Estas subvenciones nacieron con el objetivo de minorar la exposición a un riesgo significativo de «fuga de carbono», asociada a la incorporación de los costes de CO2 en los precios de la electricidad. En España la primera convocatoria fue en 2015 y está establecida su vigencia hasta 2020.

El borrador de estas nuevas directrices establece ampliar el periodo de aplicación hasta 2030 y plantea ciertas novedades con respecto a las condiciones de las ayudas actuales.

Por un lado, se modifica el listado de los sectores subvencionables, reduciéndolo de quince a ocho sectores, los que se han considerado más expuestos a un riesgo real de fuga de carbono. Si bien se determinan los ocho sectores, la Comisión podrá decidir incluir sectores adicionales sobre la base de consideraciones cualitativas, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones. Los sectores que se mantendrían serían los siguientes: confección de prendas de vestir de cuero, producción de aluminio, fabricación de otros productos básicos de química inorgánica, producción de plomo, zinc y estaño, fabricación de papel y cartón y fabricación de productos básicos de hierro, acero y ferroaleaciones. A estos sectores se sumarían la fabricación de pasta papelera y el refino de petróleo, dejando de lado la extracción de minerales para abonos y productos químicos, la fabricación de abonos y compuestos de nitrógeno, la producción y primera transformación de cobre, la fabricación de otros productos químicos orgánicos básicos, el hilado de fibras de algodón, la fabricación de fibras artificiales y sintéticas, la extracción de mineral de hierro y la fabricación de polietileno de baja densidad, polietileno de baja densidad lineal, polietileno de alta densidad, polopropileno, cloruro de polivinilo y policarbonato.

En cuanto a la intensidad de la ayuda, se elimina la degresividad de la misma y se define una intensidad máxima de ayuda del 75 %. No obstante, los Estados Miembros podrán limitar aún más la intensidad de la ayuda en base a el valor añadido bruto (VAB) de cada sector.

La gran novedad de estas directrices es la obligatoriedad para los beneficiarios de realizar una auditoría energética específica o una auditoría energética como parte de un sistema de gestión de energía o ambiental certificado. Adicionalmente, los beneficiarios deberán aplicar las recomendaciones del informe de auditoría, reducir la huella de carbono de su consumo eléctrico o invertir una parte significativa (al menos el 80 % del importe de la ayuda) en proyectos de reducción de emisiones de la instalación.

Sin embargo, es importante destacar que si bien se plantean las novedades anteriores, la fórmula de cálculo de las ayudas se mantiene.

 

Desde Factor CO2 hemos ayudado a numerosas entidades en el marco de ayudas. No dude en realizarnos cualquier tipo de consulta al respecto.

Iria Flavia Peñalva                                                     Elena Aguirre

ipenalva@iamfactor.com                                          eaguirre@iamfactor.com

 

 

Fuente: Factor