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Un registro voluntario ayuda a las empresas a calcular, reducir y compensar su huella de carbono

jueves, 20 de junio de 2019 | Mitigación

Hasta el año 2020, España, como estado miembro de la Unión Europea, debe reducir sus emisiones en un 10% con respecto a 2005. El Ministerio para la Transición Ecológica ha dispuesto una serie de medidas a fin de cumplir tal objetivo: alcanzar una economía baja en carbono. Entre ellas, y heredada, destaca un registro de carácter voluntario donde pueden inscribirse las empresas que deseen calcular su huella de carbonopara proceder, a continuación, a su reducción y compensación.

El propio Ministerio utiliza el anterior indicador de sostenibilidad desde hace casi una década. Para ello, al igual que les solicita a quienes participan de la iniciativa que impulsa, decide qué áreas se incluirán en la recolección de información e identifica las fuentes emisoras de gases de efecto invernadero asociadas a las acciones que se ordenan y realizan dentro de las mismas.

El dióxido de carbono (CO2), el metano, el óxido nitroso o los hidrofluorocarbonos son solo algunos de los gases de efecto invernadero (GEI) que las actividades humanas emiten a diario hacia la atmósfera. La huella de carbono cuantifica dichas emisiones determinando, pues, la contribución de cada administración, organización y ciudadano al cambio climático.

El Sistema Colectivo de Gestión de Neumáticos Fuera de Uso Signus es el primer Sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor que, de momento, se ha registrado de forma oficial. Sus emisiones durante 2017 -año base a partir del cual efectuarán las comparaciones de los siguientes ejercicios- ascendieron a 13.066,85 toneladas de CO2 equivalentes, como consecuencia de su estructura empresarial y del desarrollo de las operaciones de recogida de los neumáticos fuera de uso y su transporte hacia los centros de clasificación y de transformación.

Su propuesta de reducción de emisiones de GEI va más allá de la contratación de suministradores que apuesten por las fuentes renovables o de la elaboración e implementación de planes de eficiencia energética y de compra responsable. Signus busca concienciar a sus empleados y a terceros sobre la integración del cambio climático en la gestión para ganar coherencia y transcender las fronteras de las propias organizaciones.

Refugio y alimento

Los animales que jalonan esta información suponen un reducido ejemplo de la gran biodiversidad que atesora el «Entorno Meaques Retamares», un enclave urbano situado a menos de un kilómetro del Metro de Colonia Jardín (Madrid). Un grupo de vecinos lleva años trabajando, sin apenas recursos, para conectar esta zona verde con la Casa de Campo. Su afán persigue la creación de un corredor ecológico que permita el intercambio genético entre la fauna que ha conseguido adaptarse a las condiciones del humedal, cuya calidad del agua es muy buena, asegura José Antonio Esteban, presidente de laorganización que se ocupa, entre otras acciones, de reforestar el «Entorno Meaques Retamares» -con casi 3.000 ejemplares de especies autóctonas desde 2014-. «Gracias a la colaboración de Signus hemos podido plantarlos, regarlos y protegerlos», comenta Esteban, en alusión a la ahoyadora, cubas y tutores contra conejos de los que han podido disponer.

Los árboles son los principales sumideros naturales del planeta: absorben CO2, almacenan una parte del carbono y devuelven oxígeno a la atmósfera.

 

 

Fuente: ABC